La Carpeta:
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¿Por qué los ciudadanos tienen que pagar de su patrimonio en bienes raíces la corrupción, la malversación y las triquiñuelas de los gobiernos de Rodrigo Medina de la Cruz y de José Natividad González Parás? Ahora resulta que, por un lado, el Bronco promueve la impunidad de los ex funcionarios rapaces y voraces y, por el otro, cede el patrimonio que no le pertenece.
Jose Jaime Ruiz
enero 7, 2016, 11:18 am

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El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, debe entender dos cosas esenciales: el patrimonio del estado no es de su propiedad (no puede hacer con él lo que le dé la gana) y, segundo, no se puede dar la vuelta a la página sin haberla leído antes (¿qué acciones se han tomado contra los responsables del quebranto del Isssteleón?).

Siguiendo la línea de ser un gobierno de ocurrencias, el gobernador propone: “Vamos a utilizar parte del patrimonio que el gobierno tiene para pagarle al Isssteleón o abonarle para ver si alcanza y que Isssteleón desarrolle a través de sus posibilidades inmobiliarias y pueda rescatar esto”. Y añade: “Vamos a buscar dos opciones: cuáles son posibles para que Isssteleón desarrolle y pueda financiarse y cuáles podrían ser vendidos para pagar a Isssteleón”.

En primer lugar, los lotes que quiere utilizar el Bronco, no son patrimonio del gobierno, son patrimonio de los ciudadanos, a los cuales no ha pedido permiso ni para usarlos para solventar la deuda del Isssteleón ni para que el instituto se convierta en desarrollador inmobiliario con un director que es, precisamente, desarrollador de bienes raíces (otro conflicto de interés con Manuel Vital, al igual que el que mantiene Fernando Turner con Kia).

Lo más conflictivo del asunto es, sin embargo, que el Bronco quiere dar la vuelta a la página sin haberla leído antes por no haber emprendido acciones en contra de los responsables del quebranto del Isssteleón. ¿Por qué los ciudadanos tienen que pagar de su patrimonio en bienes raíces la corrupción, la malversación y las triquiñuelas de los gobiernos de Rodrigo Medina de la Cruz y de José Natividad González Parás? Ahora resulta que, por un lado, el Bronco promueve la impunidad de los ex funcionarios rapaces y voraces y, por el otro, cede el patrimonio que no le pertenece.

Lo primero que tendría que hacer el Bronco es perseguir a los responsables del quebranto del Isssteleón, que devuelvan lo malversado y lo robado y, después, saber si los ciudadanos están dispuestos a quebrantar su patrimonio de terrenos en el centro de la ciudad para cubrir el adeudo que malos ex funcionarios provocaron. Pero, se sabe que, en estos tiempos del Bronco, la raza paga, pero no manda.