La Carpeta:
1 de 10
 
El obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, consideró ante el asesinato de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota, que "no podemos permanecer indiferentes ante estos actos de barbarie.
Staff
enero 5, 2016, 7:23 pm

El obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, consideró ante el asesinato de la alcaldesa de Temixco, Gisela Mota, que "no podemos permanecer indiferentes ante estos actos de barbarie.

Subrayó que ese homicidio, es una muestra de la violencia que se vive en su diócesis del estado de Morelos, respecto a la cual destacó que el papa Francisco está enterado.

A través del semanario Desde la Fe, órgano informativo de la Arquidiócesis Primada de México, el prelado, destacó que esta situación tan compleja y alarmante que se vive en el estado es ya del conocimiento del Papa Francisco, pues él mismo se lo informó en la más reciente visita Ad Limina, a través de un informe detallado en el que le planteó los problemas con el realismo y crueldad con que se viven.

Afirmó que en algunos territorios de la diócesis a su cargo, como Puente de Ixtla, Coatlán del Río y Amacuzac, miembros del crimen organizado cometen sistemáticamente sus fechorías, sin que la autoridad haya podido hacer algo.

“Los habitantes de estas regiones están hartos de los asesinatos, de los secuestros y de que cada dos o tres meses estos delincuentes, liderados por Santiago Mazari, alias El Carrete, pasen a cobrar una cuota por lo que ellos llaman derecho de uso de piso”.

Dio a conocer que "muchos de los afectados" han ido a verlo para compartir el terror que viven ante esta situación, motivo por el cual se han interpuesto las denuncias correspondientes, tanto a nivel estatal como federal, sin ningún resultado.

"Tanto los Guerreros Unidos como los Rojos, son grupos muy poderosos, que cuentan con mucha gente a su servicio (...) Se ha identificado plenamente a los delincuentes que dominan esta zona; la policía sabe que El Carrete es un tipo muy escurridizo, quien se mueve entre el Estado de México, Guerrero y Morelos.

"Lo extraño es que cuando se interponen las denuncias se hace también el señalamiento de los lugares en los que se le está viendo, en los que gente común y corriente lo ubica, sin que esto sirva para su detención”.

El obispo señaló que no teme por su vida a pesar de las denuncias que hace abiertamente de los grupos delincuenciales, sobre lo cual detalló que también en Cuautla y Lagunas de Zempoala, en las que estos grupos criminales están teniendo fuerte presencia.

“En estas demarcaciones difícilmente hay alguien que se atreva a pasar, apenas empieza a oscurecer. En Lagunas de Zempoala, por ejemplo, le robaron el automóvil a mi antecesor, como lo han hecho con muchas otras personas; detienen los autos, atemorizan a los tripulantes y los golpean.

"Hace unas semanas hicieron lo mismo con una familia, papá, mamá e hijo; en este caso, además de golpearlos, violaron a la señora, lo cual es algo repugnante, que simple y sencillamente no se puede aceptar", destacó Ramón Castro.

// El Universal