La Carpeta:
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Minutos antes de que un helicóptero Mi-38 de la Marina despegara con el narcotraficante para regresarlo a la cárcel de alta seguridad de la que se había fugado 181 días antes, la procuradora Gómez decía: “estableció comunicación con actrices y productores… y las tareas de seguimiento permitieron documentar los encuentros entre esas personas y los abogados del hoy detenido”.
Raul Rodriguez Cortes
enero 11, 2016, 7:09 am

La noche del viernes pasado, cuando el recién recapturado Joaquín “El Chapo” Guzmán estaba por ser trasladado del hangar de la PGR al penal del Altiplano, la procuradora general Arely Gómez reveló un dato que sorprendió: la ubicación del narcotraficante en El Triángulo Dorado, que así se conoce a la parte más intrincada de la sierra en que confluyen los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua, fue posible en gran parte por el seguimiento de los contactos que el capo estableció para realizar una película de su vida.

Minutos antes de que un helicóptero Mi-38 de la Marina despegara con el narcotraficante para regresarlo a la cárcel de alta seguridad de la que se había fugado 181 días antes, la procuradora Gómez decía: “estableció comunicación con actrices y productores… y las tareas de seguimiento permitieron documentar los encuentros entre esas personas y los abogados del hoy detenido”.

Esas personas son la actriz mexicana, también con nacionalidad estadounidense, Kate del Castillo y el actor estadounidense, dos veces ganador del Oscar, Sean Penn, quienes incluso se reunieron con Guzmán Loera tres meses antes de que fuera recapturado.

De aquel encuentro en que la protagonista de “La Reina del Sur” fue contacto y mediación, resultó una entrevista grabada en video que el también activista Penn hizo al narcotraficante, y que la revista estadounidense Rolling Stone publicó en su página digital poco después de las ocho de la noche del sábado pasado (http://goo.gl/Likhxd). Incluye dos minutos de la conversación video grabada en la que habla un poco de su infancia, de que él es un hombre de negocios que no siente culpabilidad por traficar con droga, de que con él o sin él continuará el trasiego de estupefacientes y de que no tenía duda de que si las autoridades mexicanas lo encontraban, sería nuevamente aprehendido (http://goo.gl/XfH9fM).

Un expediente de la PGR confirma los contactos de Guzmán Loera y Kate del Castillo desde enero de 2012, cuando el narcotraficante estaba prófugo tras su evasión del penal de Puente Grande, Jalisco, en enero de 2001. Esos primeros contactos coinciden con la época en que la actriz publicó en redes sociales una polémica carta en que invitaba a “El Chapo” a “traficar por la paz y el bienestar de los mexicanos”. Desde entonces el jefe del cártel de Sinaloa ya pensaba en la realización de una película de su vida y en Kate como la productora del filme. El intercambio de cartas se hacía a través de los abogados del narco: Oscar Manuel Gómez Núñez (actualmente preso por su participación en la más reciente fuga) y Andrés Granados, con quien la actriz posa sonriente en una fotografía.

Pero se vino la captura del capo en Mazatlán el 22 de febrero de 2014. Los contactos –de acuerdo con el expediente de la PGR- continuaron para pactar los términos del contrato y los ajustes del guion. Las reuniones y contactos se interrumpieron con la segunda fuga de Guzmán Loera, ahora del penal de máxima seguridad del Altiplano, el 11 de julio de 2015. Ese mismo día la actriz publicó en Twitter “creo más en El Chapo Guzmán que en los gobiernos que me esconden verdades aunque sean dolorosas”.

Sean Penn, además de buen actor resultó un bien articulado cronista. Refiere en Rolling Stone cómo llegó hasta “El Chapo” en momentos en que era buscado en México por miles de soldados, marinos y policías federales, sin dejar de detallar los contactos que hizo con Kate y otros personajes para concretar la entrevista que realizó al capo en octubre pasado.

Cuenta, entre otras cosas, que el 28 de septiembre de 2015 estuvo con un amigo al que identificó como Espinoza, en el hotel St. Regis de Nueva York. Espinoza era el conducto para el encuentro con “El Chapo”. Y con agudeza, plantea una paradoja: ese mismo día estaba hospedado ahí el presidente Enrique Peña Nieto quien participaba en la Asamblea General de la ONU.

Penn y Espinoza se encontraron en un restaurante japonés de la calle 50 con un hombre apodado “El Alto”, a quien describe como corpulento, calmado y bien parecido. Él fue el conducto para ultimar detalles del viaje a México. Penn y Kate definieron después, en Santa Mónica, California, partes del guión de la película que se llamaría (o llamará) “La fuga del siglo”. Después partieron de Los Ángeles, el 2 de octubre de 2015, en un avión privado, hacia una ciudad no precisada del noreste de México. Esa misma noche estaban frente del narcotraficante más buscado del mundo.

Del traslado por la sierra y de lo que se dijeron en su encuentro con Guzmán Loera les comentaré en una próxima entrega de esta historia en que la vanidad y muy probablemente la soberbia de “El Chapo”, lo llevaron a la recaptura.

(rrodriguezangular@hotmail.com , @RaulRodriguezC , raulrodriguezcortes.com.mx)