La Carpeta:
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Ernesto Canales, ya muerto Enrique, se volvió el hermano incómodo. Un hermano sometido no a la ley ni a la justicia, sino a los intereses anti-ciudadanos del advenedizo Bronco. ¿Qué hubiera escrito Enrique del servilismo de Fernando Elizondo Barragán y Ernesto ante el Bronco? ¡Cómo les hace falta Enrique Canales Santos!
Jose Jaime Ruiz
septiembre 30, 2016, 11:50 am

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¡Cómo les hace falta Enrique Canales Santos!

Ese faro que daba luz a los que perdían el rumbo, a los que ahora pierden el puerto y encallan y callan. La juguetona entereza, la ironía a flor de madreo, los repudios y las empatías… Enrique les decía a los jóvenes y viejos, a hermanos, amigos y poquísimos enemigos, que la vida es un canto, pero que hay que entonarse en el canto ciudadano.

De Fernando Elizondo Barragán, Enrique decía: “tiene profundidad, madurez, experiencia y sus pasiones se doblegan ante su propia razón”. Como exgobernador, Enrique le escribió: “demostró mesura, buen juicio, decisión y rumbo…”. A Jaime Rodríguez Calderón, el Bronco, ni lo pelaba. ¿En qué quedaron los adjetivos que Enrique le otorgaba a Fernando? En un fraude de Elizondo: ya nunca será lo que fue.

Ernesto Canales Santos, ya muerto Enrique, se volvió el hermano incómodo. Un hermano sometido no a la ley ni a la justicia, sino a los intereses anti-ciudadanos del advenedizo Bronco. ¿Qué hubiera escrito Enrique del servilismo de Fernando y Ernesto ante el Bronco? No lo sé.

Lo que sí sé  es lo que escribió sobre la impunidad y la corrupción –como las que disfruta por obra, Ernesto, y gracia, Fernando, el exfuncionario Rogelio Benavides Pintos:

“Al cultivar la impunidad es natural cosechar robos, asaltos y moches.”

“Acabemos esa red de impunidad y terminemos con esa ineptitud percibida y confirmada.”

“Un líder que roba con sus manos es un corrupto, pero un líder que permite que le roben en sus narices es un corruptor. Un líder corruptor es peor que un líder corrupto, porque ocasiona un efecto multiplicador.”

“Un templo se corrompe cuando se renta para fiestas. Un funcionario, al corromperse, deja de funcionar como funcionario.”

“Una persona es corrupta cuando demuestra una falta de congruencia: entre las palabras empleadas, los actos que realiza, los medios que utiliza y los fines que intenta lograr. Un líder es corruptor cuando brinda impunidad…”

“Como nos falla la transparencia, entonces un líder corruptor puede sobrevivir permitiendo corrupciones, diciendo falsedades, burlándose de la ley y simulando logros.”

“La crítica debe aumentar conforme aumenta nuestra libertad de expresión y es válida realizarla de todos contra todos. Obviamente, en una sociedad sana también deberíamos lanzarnos aplausos los unos a los otros, pero en los humanos el peso específico de lo negativo sobrepasa en mucho al peso de lo positivo. Las proezas entonces deben pesar en demasía para compensar lo atractivo de las fallas.”

“La sociedad es como un grupo de árbitros que cantan el fuera de lugar y no sienten obligación de aplaudir cuando se realiza una buena jugada. Pareciera como que la sociedad espera que la autoridad juegue siempre profesionalmente bien. La buena prensa informa y cuestiona; al final de cuentas la sociedad juzga comprando o rechazando el periódico o depositando su voto por uno u otro candidato.”

“¿Quién critica? Todo aquel que se sienta con la libertad y la responsabilidad de criticar.”

“¿Entonces quién se va a cubrir de gloria abriendo por fin alguna cloaca para poderla limpiar?”