La Carpeta:
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Falta oficio en la clase política para imponer la agenda; se dedican a responder, no a comunicar y así contestan a todo, no cuidan sus temas, hablan de todo y terminan hablando de nada, dispersos, sin un mensaje.
Francisco Tijerina
enero 25, 2016, 8:07 am

pacot-nuevo

Como comida corrida de fonda barata (no la de Aristeo, por favor, que esa es de categoría), nos engullimos de un bocado y sin chistar la nota del día y si un día es importante la seguridad, al siguiente es la verificación y después el Pollo Loco y más tarde la Ley de Participación, aunque al día siguiente estemos hablando del estadio de los Tigres.

Cual “canica en lavamanos” pasamos de un tema a otro sin siquiera resolver uno de ellos y cuando no hay agenda todo es susceptible de convertirse en “nota”, de forma tal que la opinión publicada se pone por encima de la opinión pública.

Y lo que hoy es importante mañana deja de serlo y se queda ahí, en el cajón, para volver en una, dos o tres semanas o tal vez en un año o nunca.

Vamos de los asaltos en los camiones a los baches, de Moreira al avión presidencial, pasando por qué sucederá con la deuda de Medina o las acusaciones a Margarita. De chile, dulce y de manteca.

Falta oficio en la clase política para imponer la agenda; se dedican a responder, no a comunicar y así contestan a todo, no cuidan sus temas, hablan de todo y terminan hablando de nada, dispersos, sin un mensaje.

Falta orden y disciplina en todos los niveles, falta liderazgo y conducción, faltan tablas… faltan tantas cosas.