La Carpeta:
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El mensaje de José Antonio es claro porque lo realizó desde Querétaro, la tierra del precandidato de Por México al Frente, Ricardo Anaya, a quien el presidente Enrique Peña Nieto y el canciller Luis Videgaray, los jefes de José Antonio, no lo bajan de mentiroso y traidor.
Jose Jaime Ruiz
enero 11, 2018, 6:06 am

Declaró José Antonio Meade en Querétaro: “A quienes mienten, a quienes traicionan, les decimos desde Querétaro ¡vamos a ganar! (...) por primera vez en la historia tenemos un gobernador que miente, un gobernador que tortura, un gobernador que cuadruplicó la inseguridad”.

El mensaje de José Antonio es claro porque lo realizó desde Querétaro, la tierra del precandidato de Por México al Frente, Ricardo Anaya, a quien el presidente Enrique Peña Nieto y el canciller Luis Videgaray, los jefes de José Antonio, no lo bajan de mentiroso y traidor. Pero, ¿a quién traicionó Javier Corral, a quién le mintió?

¿Un gobernador que tortura? Nada está comprobado y, lo más probable –se desprende del artículo de hoy de Jorge Castañeda en El Financiero– no se haya torturado a Alejandro Gutiérrez, como lo han expresado Enrique Ochoa y el mismo Meade.

Escribe el Güero, cercanísimo a Corral:

“Ahora bien, cabe en la fatalidad una pequeña posibilidad de exculpación de Corral y de los funcionarios de la Fiscalía de Chihuahua y demás posibles responsables de la tortura. A saber: que Gutiérrez no logre convencer a quienes acudan a su presentación de que, en efecto, la versión proporcionada por Meade, Nuño y Collado corresponde a la realidad. Se podría alegar, con algo de fundamento, que temió por su vida. Para tranquilidad de Gutiérrez sería preciso asegurar que visitadores de la CNDH, del ACDHONU, de HRW y de AI lo protejan. No se trata de un temor ocioso.

“Así, se daría satisfacción a todos. Nadie podría sostener que las acusaciones del PRI son falsas, si resultan ciertas. Y nadie podría repetir o retuitear dichas acusaciones, si Gutiérrez fuera incapaz de demostrarlas, de acuerdo con protocolos internacionales, o de persuadirnos de su veracidad, si resultaran falsas. ¿Que esto viola tal vez los bizantinos procedimientos jurídicos mexicanos? Entonces, que conste en actas que todas las partes consintieron a este mecanismo, y que cualquier violación a la normatividad de Chihuahua o federal no fuera incluida en la carpeta. ¿Sí, Javier? ¿Sí, Aurelio?”.

Vayamos a lo segundo: la traición, la mentira.

Enrique Peña Nieto ya calificó la rueda de prensa de Javier Corral como un acto político, sin duda lo fue pero, ¿qué acuerdos había con Javier ya que desde hace más de seis meses se conocían las investigaciones contra el Proyecto Zafiro? ¿No previeron que la detención de Gutiérrez, por los tiempos, se convertiría en un “acto político”? ¿Quién le ordenó al comisionado general de la Policía Federal, Manelich Castilla Craviotto, que coadyuvará con la detención de Alejandro Gutiérrez? ¿Peña Nieto? ¿Videgaray?

¿Traicionó Javier Corral acuerdos con Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y José Antonio Meade al transformar su lucha contra la corrupción de César Duarte en un combate contra la corrupción de Videgaray y Peña Nieto? ¿Corral siguió los pasos traicioneros inaugurados por Ricardo Anaya en contra de Los Pinos?

Hasta ahora pareciera que Manlio Fabio Beltrones es el único afectado políticamente por la detención de Gutiérrez. No es así. Primero, no hay que olvidar el uso de la Policía Federal para esa detención; segundo, Claudia Pavlovich nada ha hecho en Sonora para seguirle el juego al Grupo ITAM en contra de Guillermo Padrés, Damián Zepeda y Ricardo Anaya; tercero, tampoco hay que olvidar el comunicado de deslinde de Manlio Fabio:

“En el supuesto de que se hubieran transferido recursos de la Secretaría de Hacienda al Gobierno del Estado de Chihuahua, en todo caso, eso es materia de ambas instancias, pero no de quien ocupó la Presidencia del PRI en esa época.”

Beltrones transfiere su responsabilidad en el Proyecto Zafiro a Luis Videgaray y a José Antonio Meade, quienes podrían ser implicados judicialmente por Corral y políticamente por Ricardo Anaya.

Por eso es importante que José Antonio responda: ¿a quién traicionó Javier Corral?

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