La Carpeta:
1 de 10
 
El torrente neoyorquino parece incontrolable en confirmar que Trump es un político que no es político, un mandatario que no es estadista y un gobernante que es un empresario. Ninguna sorpresa.
FELIX CORTES CAMARILLO
enero 8, 2018, 6:29 am

Durante dos días anduve buscando en las librerías de Estados Unidos el libro de Michael Wolff Fire and Fury: Inside the Trump White House, el último cañonazo en materia de ventas y escándalo en el mundo editorial. En todos lados, cualquiera que haya sido el monto de ejemplares enviados para la venta, se agotó en cuestión de una hora a lo sumo. No hay garantía de que antes de dos semanas el libro se convierta en un libro más, de aparador, que pueda ser adquirido con facilidad; por el momento, es la inquietud y el morbo de la novedad lo que provoca el interés mayúsculo. Gracias a las artes de Luis de Llano Macedo, primero, y de otros amigos habilidosos después, obtuve una copia electrónica del volumen y pude darle una lectura a vuelo de pájaro.

Michael Wolff es un periodista investigador; esto se define como un recolector de datos y testimonios que luego ordena conforme un prejuicio establecido. La intención de Wolff era hacer un recuento de los primeros cien días de la Presidencia de Donald Trump, que desde la primera mitad del año pasado enviaba señales claras de que no serían los primeros cien días de un Presidente cualquiera. Los primeros cien días suelen ser definitivos para el estilo personal de un gobernante. Wolff tuvo que observar doscientos. Furia y Fuego tiene 327 páginas y es de lectura fácil, sin sorpresas espeluznantes.

El mismo Trump se ha encargado de que no haya sorpresas en su conducta. Día con día se dedica a emitir mensajes sin sentido o adoptar medidas de poca inteligencia. El torrente neoyorquino parece incontrolable en confirmar que Trump es un político que no es político, un mandatario que no es estadista y un gobernante que es un empresario. Ninguna sorpresa.

La única sorpresa —se desprende del libro— es el triunfo de Trump en las elecciones; nadie en su entorno, desde su esposa Melania hasta él mismo, tenía idea de que podría ganar. El plan premeditado era asumir la derrota y protestarla como fraudulenta. El resultado de las elecciones sorprendió a todo el mundo.

Eso se desprende de las numerosas entrevistas conducidas por Wolff entre los más cercanos del Presidente de Estados Unidos. Esos documentos coinciden, en su mayoría, en la inestabilidad emocional e intelectual del Presidente del país más poderoso del mundo. Cuál más cual menos reconoce que cuando el Presidente abandona un cuarto, los que le acompañaban coinciden en considerarlo un bobo, un pendejo, un ignorante. En una convicción difundida, creen que están tratando con un niño grandote.

O con un loco.

La más impresionante conclusión que se desparrama hoy en día, tras la lectura del libro de Wolff, es que Donald Trump no se encuentra bien de sus facultades mentales. No es la primera vez que esto se insinúa, pero la insistencia ha provocado preocupación en la Casa Blanca. Especialistas en medicina conductual y de la química cerebral insisten en ello.

Yo no dudo que tengan razón.

PILÓN.- Un verdadero fiasco resultó el acto de masas “convocado” por El Bronco para dar inicio oficial  a su precampaña como candidato independiente a la Presidencia de la República. Con el esquema de los actos del PRI anciano, al que Jaime Heliodoro pertenece en el fondo de su corazoncito, todo fue acarreo de burócratas aburridos, bailables y cómicos chafas, discurso hueco y apatía manifiesta. Un botón de muestra de lo que nos espera de aquí a finales de junio.

Alabao.

LOS TUBOS es una divisón de Buró Blanco S.A. de C.V. Copyright © Monterrey, Nuevo León, México. Páginas web