La Carpeta:
1 de 10
 
Las personas aspirantes, son todas respetables, pero al llegar al poder tendrán que enfrentar al mismo sino de todos sus predecesores, la sociedad misma.
Carlos Chavarria
octubre 15, 2017, 11:18 am

No esta nada mal la respuesta ante la posibilidad de que existan candidatos independientes si acaso esta se  midiera en virtud del nmero de aspirantes que se han registrado.  Ya van cerca de 40.

El entusiasmo es mucho y el movimiento de los medios de comunicación y de las redes sociales empieza a desatarse con total descaro para fortalecer y/o debilitar a quienes están apoyando (¿?).

Pero el entusiasmo no resolverá ningún problema real del país, de hecho, las experiencias con este tipo de candidaturas, sean tránsfugas de los partidos políticos o no, ya han dejado en evidencia que no existe garantía alguna de que una vez en el poder, la forma de actuar de una persona “limpia” de franquicias políticas vaya en la dirección de lo que prometieron, tal y como ocurre con los candidatos de los partidos políticos.

Para la promulgación de las candidaturas independientes, partimos del falso supuesto de que la culpa de todos los males del país se encuentra en los partidos políticos y así lo creemos porque la información que recibimos está diseñada para que pensemos de ese modo.

Dígalo si no el hecho de que llega un presidente del PAN como Vicente Fox y el único cambio que percibió el país fue  el estado civil del presidente y concluimos entonces que el PRI y el PAN son lo mismo.

Llega al gobierno de la Ciudad de México el PRD y con AMLO, quien después rompe con el PRD, pero creemos que él fue muy bueno y entonces concluimos que el PRD es lo mismo que el PRI y el PAN.

Ahora se pelea Monreal con AMLO y mandamos también al diablo a MORENA y concluimos que es lo mismo que el PRI-PAN-PRD.

Llega Jaime Rodríguez al gobierno de  Nuevo León y exhibe los mismos defectos  de los gobiernos anteriores, en corrupción, ineficiencia, y falta de cumplimiento de sus promesas, es lo que nos muestra la información que prevalece y concluimos también que el Bronco es más de lo mismo.

Bueno, ¿pero existe acaso una serie de incentivos perversos que llevan a todos los políticos a robar, a engañar, a no cumplir lo prometido y a mantener el estado de cosas actual? Si es así, que así parece ser, entonces lo que ya no funciona  es el sistema de gobierno y su relación con la sociedad.

El sistema somos todas las personas físicas y morales que buscamos, en un ámbito lo más colaborativo posible,  un beneficio particular pero exclusivo y en algunos casos hasta excluyente del beneficio de todos los demás.

El sistema ha funcionado y funciona en la actualidad mediante concesiones diversas a todos los agentes económicos, sociales y políticos, así todo mundo contento.

El corporativismo instaurado por Calles el pacificador, como vía para la distribución de beneficios (concesiones), abarcaba a  empresarios de todos los giros y rangos, asalariados (sindicatos), militares, burócratas, y clases medias, fue poco a poco mediatizando a toda la comunidad y el discurso anti-corrupción se guardaba para el ámbito privado, so pena de que el Estado desatara toda su furia contra el criticón del sistema. Esto es, si aceptas el sistema te va bien, si no, entonces conocerás la furia del mismo.

Todo ese entramado distributivo se reforzaba porque  existía la renta petrolera y la eficiencia fiscal, la del gasto y la productiva no importaba. Los excedentes petroleros siempre estaban en ascenso y mientras así fue, la corrupción fue un asunto sólo moralista y anecdótico.

La inyección a la economía de tal cantidad de recursos por supuesto que cobraba su cuota en desequilibrios y crisis inflacionarias periódicas, pero había recursos para continuar la fiesta.

Llega el monetarismo y las crisis de deuda  provocaron que  los banqueros que financiaban la juerga  apretaran las reglas. Al mismo tiempo se fue agotando el excedente petrolero y no quedó otra más que aumentar impuestos (IVA) pero sin eficiencia en el gasto, las crisis continúan.

No olvidemos que la cultura mediatizadora ahí sigue sin cambio alguno, el corporativismo opera hasta nuestros días. La gente, la comunidad, sigue acostumbrada a lo que asume como sus  “conquistas”, una de las cuales es la enorme permisividad del aparato de justicia en todo sentido, así que se confunden los buenos con los malos.

El país necesita con urgencia aplicar cambios profundos y abolir todo tipo de canonjías obtenidas como  solución negociada de los conflictos de interés.

Salinas empezó con las reformas estructurales, continuó  Zedillo y ahora las profundiza Peña. Ya se empieza a sentir el peso y costo de las mismas y de ahí deriva todo el desprestigio de los gobiernos y sus procesos.

Yo no aprecio viabilidad alguna en el concepto de “independientes” como para enfrentar  a una sociedad mediatizada y al juego de intereses, habida cuenta de que el que llegase lo tendría que hacer con un congreso, ahora independiente del presidente independiente.

¿Podemos imaginar a un Pedro Ferriz presidente tratando de negociar algo con un diputado o senador al que por años él golpeó siendo vocinglero de los medios de comunicación?

Las personas aspirantes, son todas respetables, pero al llegar al poder tendrán que enfrentar al mismo sino de todos sus predecesores, la sociedad misma.

La doble moral de la sociedad es una condición que llevará años transformar. Los primeros que nos opondríamos a un reforzamiento en la aplicación de las leyes y en consecuencia de la lucha contra la corrupción somos los mismos ciudadanos, los empresarios; nacionales y extranjeros; por supuesto también los sindicatos oficiales y privados, así como  los funcionarios y burócratas, públicos y privados con poder decisorio.

Pero el juego seguirá. Cualquiera que llegue al poder, sea o no independiente, a los 100 días o menos siguientes de su toma de protesta, los medios de comunicación  le tomarán el pulso a la opinión pública que ellos mismos crearán según se afecte a sus intereses y empezarán a destruir al presidente de turno, más aún si el elegido por las masas electorales intenta cambiar el sistema en alguna de sus partes más sensibles.

 
LOS TUBOS es una divisón de Buró Blanco S.A. de C.V. Copyright © Monterrey, Nuevo León, México. Páginas web