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Y es que, cualquiera lo sabe, los rectores universitarios, sobre todo los de universidades de excelencia como la UNAM, merecen todo el respeto; los políticos, en cambio, son bastante menos respetables.
Federico Arreola
octubre 18, 2017, 8:18 am

¿De tú o de usted?

Ivabelle Arroyo, politóloga, entrevistó al secretario de Salud, José Narro Robles, uno de los cuatro favoritos para quedarse con la candidatura presidencial del PRI.

Ivabelle empezó la charla diciendo que estaba nerviosa: “Me pone muy nerviosa porque no sé si es mi ex rector o uno de los personajes más importantes de nuestra clase política”.

El entrevistado simplemente le dijo: “Soy José Narro y me da mucho gusto”. Ante la insistencia de la periodista para que se definiera como personaje político o como ex rector, dijo: “Soy tu ex rector”.

Por tal respuesta la joven señora Arroyo se vio obligada a ser más seria de lo que sería frente a un personaje de la política: “Al ex rector no le voy a poder hablar de tú”.

Y es que, cualquiera lo sabe, los rectores universitarios, sobre todo los de universidades de excelencia como la UNAM, merecen todo el respeto; los políticos, en cambio, son bastante menos respetables.

Si Narro Robles se coló a la disputa por la candidatura presidencial priista no se debe a sus más de 40 años de militar en el PRI, sino a su trabajo en la UNAM.

Ningún otro aspirante presidencial —del PRI, PAN, PRD, Morena, independiente— tiene el currículum de Narro.

Entre los aspirantes a la Presidencia de México hay doctores en economía, líderes sociales, expertos en teorías políticas, juristas de primer nivel… pero solo José Narro ha pasado tanto tiempo en una universidad de primer nivel como maestro, directivo, rector.

Para hacer posible que Ivabelle lo tuteara, Narro le dijo que lo tomara como “un personaje de la vida nacional” pero que lo es nada más en forma momentánea.

La doble vida

En la entrevista Narro habló de su doble personalidad: académico y político:

“Yo he tenido la fortuna, porque la verdad que es una fortuna el poder trabajar en dos amplios campos, la educación  universitaria y la salud y tener otra vez la fortuna de pasar por varias de las instituciones de salud de México he estado efectivamente en el IMSS, en el ISSSTE, estuve en lo que eran los servicios médicos del entonces departamento del DF  y por supuesto tres veces, esta es la tercera, en la Secretaría de Salud, además en otras dependencias, en la Secretaría de Desarrollo Social, en la SEGOB y  por supuesto que para mí ha sido fascinante estar en estos dos grandes espacios, la vida académica y la vida del servicio público dentro de la administración federal”.

Como académico lo ha hecho bien, recordó Ivabelle:

“No se trata nada más de que haya sido rector de la UNAM, es un hombre que ha publicado en muchísimas revistas científicas, que tiene decenas, es decir más de diez doctorados honoris causa de distintas universidades de posgrados en el extranjero, reconocimientos y galardones de instituciones científicas nacionales  e internacionales”.

No tiene Narro, pues, la fama de los políticos tradicionales que, como dijo Ivabelle, “a veces creemos que no saben sumar, no entienden de ciencia, no pueden hilar dos palabras”.

El equipo tricolor

Pregunta de Ivabelle: “Y hablando de equipo, hablemos de tu otro equipo, el equipo tricolor. En escala del 1 al 10, ¿qué tan priista eres?”.

Respuesta de Narro: “Soy priista porque tengo muchos años de militar, pero soy priista que ha sabido distinguir y respetar; cuando he tenido responsabilidades universitarias me hice a un lado del partido, entiendo claramente la diferencia entre una vida académica y una vida política, pero en el PRI llegué a ser presidente de lo que hoy es la Fundación Colosio, cuando era cambio 21, fui  el tercer presidente de esa fundación, pero en ese tiempo decidí renunciar por convicción a mi presencia dentro de la UNAM, era profesor de asignatura, pude haberlo seguido siendo pero a mí me parece que uno tiene que ser muy respetuoso con las instituciones y cuando uno está en una tarea política  pues la política manda y cuando uno está en la vida académica es la academia y nada más. Hoy no son compatibles”.

Ivabelle: “En una escala del 1 al 10, ¿qué tan priista eres?”.

Narro: “Me cuesta trabajo la verdad, tengo y comparto absolutamente toda la ideología del PRI, conozco los orígenes, entiendo e identifico por supuesto los logros, los aportes y reconozco también los problemas que se han tenido dentro del PRI, no con el PRI, sino con algunos priistas. ¿Soy priista? Sí, lo he sido durante 44 años y tengo un orgullo por decirlo, pero me cuesta ponerme del 1 al 10, ¿comparado con quién? ¿Quién está en el 10 y quién en el 1? En esto o se es o no se es”.

Negar historias y biografías

Ivabelle: “Esta visión que tú tienes creo que la proyectas, la gente de pronto  te identifica más académico, más ciudadano, a veces incluso hasta sin partido. Y eso en un contexto en que los partidos están medio maltratados por la opinión pública pues me parece que te beneficia”.

Narro: “Pero no hay que sacar provecho. Sí, a lo mejor sería políticamente oportuno y hasta adecuado negar historias y biografía, pero no se vale. O eres o no eres o has estado o no has estado. Se vale cambiar, sin duda alguna, lo que no se vale es negar la historia y menos la historia personal”.

¿Cómo te ven los priistas?

Ivabelle: “Adentro del partido ¿cómo te ven?”.

Narro: “Uno tiene que ser congruente y manejar la verdad. Hace poco estuve en Cuba y vi uno de los llamados de Castro: ‘Ser revolucionario es decir la verdad’. Yo creo que las personas que tenemos responsabilidades públicas tenemos que decir la verdad.  A mí me ha pasado que los académicos me lo han dicho: ‘Lástima que eres un político, porque serias buenísimo como académico’. Y un gran personaje de la política y del priismo nacional, ahora que estuvimos en el aniversario del PRI me dijo: ‘Lástima que eres académico porque serías un gran político’. Eso es lo que me pasa”.

El equipo

Ivabelle: “¿Con quién juegas en el PRI? ¿Con quién haces equipo?”.

Narro: “Con el presidente Peña”.

Ivabelle: “¿EPN es tu líder?”.

Narro: “Sin duda alguna es un líder, es mi jefe, yo soy un colaborador de EPN y es mi jefe. Él me invitó y yo también lo escogí porque es un líder y porque es un político que como político respeto extraordinariamente. Lo respeto tanto como ser humano, es un gran, gran ser humano”.

AMLO

Ivabelle: “Hablemos de otros políticos, de los de enfrente. ¿AMLO es un peligro para México?

Narro: “AMLO es un político que tiene una serie de convicciones, es un político que tiene un proyecto que yo no comparto, ese proyecto me parece que no le haría bien a este país y es un proyecto que yo espero no llegue a tener posibilidad de realizarse solo por una razón”.

Ivabelle: “¿Por cuál?”.

Narro: “Porque no sería bueno para el país”.

Ivabelle: “¿Por qué no sería bueno?”.

Narro: “Sería retroceder cuando el mundo ha avanzado. El mundo no espera, el mudo cambia. Me preocupan los populismos de todos los signos”.

Los votos y el debate

Ivabelle: “¿Crees que tu partido puede impedir el gobierno de AMLO?”.

Narro: “No, un partido no puede hacerlo, aquí lo que cuentan son los votos, lo que cuenta es la ciudadanía, aquí lo que va a contar son los que van a votar. Quisiera que el próximo proceso electoral tuviera como base la discusión, el debate, las ideas, las propuestas y no las descalificaciones”.

El frente

Ivabelle: “¿Le ves futuro electoral al frente que pueden formar partidos como el PRD, el PAN y algunos otros?”.

Narro: “Bueno, se trata de alianzas que uno tiene que ver y considerar si son capaces primero, no solo de suscribirlas en la palabra, sino de ponerlas en operación en  cuanto a las personas que puedan encabezar esos proyectos”.

Los independientes y Margarita

Ivabelle: “¿Y los candidatos independientes?”.

Narro: Es otro fenómeno de la democracia, de nuestra democracia como también de otras democracias en el mundo. Los políticos son ciudadanos, los candidatos de los partidos lo son pero qué bueno que también hay una opción para que la ciudadanía pueda votar no por un partido, no por una persona que está en un partido, sino por otra persona”.

Ivabelle: “¿A ti no te llamó la atención ir por la libre? Algunos por ahí coqueteaban con la idea de que Narro, el rector, fuera un candidato sin partido”.

Narro: “Debo decir la verdad, debo decir que en algún momento me llegaron a hacer planteamientos de esta naturaleza, pero yo creo que si tú no has cambiado tu manera de pensar, que  vuelvo a insistir, se vale cambiar pero si no te vas a traicionar a ti mismo, si sigues teniendo una ideología, si sigues creyendo que hay principios que tú compartes, que eres parte de esa historia y no una razón institucional para dar el cambio, si es solo un asunto y un tema de conveniencia o de rendimiento político, me parece que no hace bien cuando actúa de esa manera”.

Ivabelle: “¿Ves a Margarita Zavala en la boleta?”.

Narro: “Pues yo creo que habiendo ella tomado la decisión de buscar una candidatura independiente, sabedor como soy de su energía, tengo la impresión de que tiene todas las posibilidades de estar en la boleta electoral”.

La enfermedad de México

Ivabelle: “Cuando llego con el doctor le digo: me duele aquí, ¿será grave, estaré enferma? Y en México tenemos unas dolencias que no sé qué tan graves son. ¿Qué tan grave es la dolencia de la corrupción en México? ¿ México está enfermo?”.

Narro: “La corrupción no es un asunto nada más de nuestro  país, de nuestra sociedad o de nuestro tiempo, como la pobreza tampoco lo es, como la desigualdad, como el tema de la ignorancia, como asuntos tan graves como la muerte que pudo haberse prevenido, como la injusticia, como la inseguridad o la violencia, son males que tiene el país. ¿Son serios? Claro que son serios. Cómo puede uno no decirlo si le duele mucho a nuestra población, pero creo que debemos ser todos muy claros y muy honestos y  reconocer lo que nos está pasando. La solución no depende solo de un foco, de las estructuras de poder, no depende de unos cuantos, es un asunto que tenemos que resolver el conjunto de los mexicanos. Pasan cosas que nos tienen que doler a todos y una de esa es el tema de la corrupción y creo que lo que tenemos que hacer entre todos es decir ‘hasta aquí llegamos’ con algunos de estos problemas que, por cierto, tienen solución”.

Ivabelle: “Pero hay que cambiar el régimen, es decir, como si fuera un cuerpo hay que cambiar la forma de vida, hay  que hacer una cirugía para extirpar algo”.

Narro: “Hay que tomar decisiones. Creo que aquí hay un asunto que le compete al conjunto de la sociedad. Todos tenemos que ayudar a corregir, todos tenemos que predicar con el ejemplo y eso es cierto, las figuras que participan en las estructuras de orden público, las personas que tienen responsabilidades en la política deben tener un comportamiento ejemplar. Ahí tiene que darse parte de la transformación y del cambio,  pero esto tiene que extenderse, esto tiene que ver con algo que yo identifico con un sistema de valores y de principios, con la educación, con la escuela, pero todavía tiene que ver más abajo, tiene que ver con la familia, todas las estructuras tenemos que trabajar para poder erradicar o por lo menos disminuir sustancialmente un problema de esta naturaleza”.

El optimismo

Ivabelle: “Eres optimista frente al mundo”.

Narro: “Yo no tengo remedio, soy muy optimista y estoy convencido que vamos a salir adelante y yo no tengo duda, México no tiene un solo camino, porque los países tienen muchos caminos y el de México apunta a todas las direcciones, va a ser decisión también nuestra de cuál es el camino que queremos recorrer”.

Dinosaurios

Ivabelle: “Para terminar, doctor, hay una pregunta que quiero hacerle. No se vaya a enojar conmigo…”.

Narro: “Si ya me empezaste a hablar de usted…”.

Ivabelle: “Es que ya me dio nervio…”.

Narro: “Eso es lo que veo, yo también tuve que variar al usted porque así soy…”.

Ivabelle: “Es que recordé su edad, y es sobre eso la pregunta. Tiene una experiencia muy amplia en la vida pública, tiene una trayectoria muy admirable…”.

Narro: “Pero si no tuviera la edad que tengo, no la tendría, esa experiencia, ese camino… ¿cuál es la pregunta?”.

Ivabelle: “Hay una parte de esa experiencia que no se ve muy bien. Lo que le quiero preguntar: ¿es usted de esos que llamábamos antes, un dinosaurio del PRI…?”.

Narro: “No, no, para nada. Qué bueno terminar la entrevista de esa manera. No, yo no soy dinosaurio. Y no lo soy por muchas razones. Primero porque, como me gusta leer y como leo mucho y leo de todo…, leo a muchos que transmiten ideas, me encanta pensar, revisar, reflexionar y  discutir conmigo mismo las ideas de otros, entonces, en ese sentido estoy dispuesto a creer, es más estoy seguro que yo no tengo la verdad y me gusta mi verdad enriquecerla con la verdad y con la perspectiva de  otros,  me encanta encontrar frases que traduzcan lo que yo quiero decir… No puedo ser dinosaurio cuando se está en esa disposición. Segundo, no se puede ser dinosaurio estando en contacto con los jóvenes. Los jóvenes son inquietud, los jóvenes son cambio, transformación, son modernidad, los jóvenes son actualidad y a mí me encantan los jóvenes. Me encantó siendo universitario, siendo profesor, siendo rector. Como rector solo un semestre, de los ocho años en los que fui rector, no di clases, como director de la Facultad de Medicina cinco años previos, ningún semestre dejé de dar clases y me encanta, me sigue fascinando dar conferencias y si son para jóvenes, más, me encanta, lo disfruto, encuentro en ellos un motivo de aliento…, no se puede ser dinosaurio de esa manera, es un antídoto. A todos los que tengan tendencias dinosáuricas, lean y acérquense a los jóvenes”.

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