La Carpeta:
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Y sin pudor ni recato, a plena luz del día, atropellando derechos y garantías constitucionales de los ciudadanos, nada más por sus pistolas, instalaron retenes en diversos puntos del municipio.
Francisco Tijerina
enero 19, 2016, 5:10 am

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“La policía a veces inventa más de lo que descubre.” // Napoleón I

Hace ya muchos años aprendí de un viejo policía una frase que se me quedó grabada: “Investigar para detener y no detener para investigar”.

Ante la incapacidad de la policía de San Pedro para frenar los recientes asaltos y robos, se les hizo fácil hacer las cosas al revés: detener para investigar.

Y sin pudor ni recato, a plena luz del día, atropellando derechos y garantías constitucionales de los ciudadanos, nada más por sus pistolas, instalaron retenes en diversos puntos del municipio.

Para ponerse a llorar la inteligencia desplegada, la logística y las explicaciones de los encargados del operativo que cándidamente además ofrecen puntos y horarios de su “labor preventiva”.

Según reporta El Norte: “Cinco elementos de Tránsito y un policía revisan que los automovilistas tengan documentación en regla y traigan placas vigentes; además, se revisa que porten el cinturón de seguridad y que los vehículos no tengan vidrios polarizados”.

Y me cuestiono yo, ¿eso qué diantres tiene qué ver con los asaltos recientes?

Y añade la información “Juan Martín Benítez, encargado del operativo, señaló que las revisiones se realizan en vías como Margáin, Calzada San Pedro y la salida del Túnel de la Loma Larga. "Checamos también ecotaxis donde salgan más de tres personas a bordo del sexo masculino, para ver de dónde vienen, de dónde son, a qué se dedican; todo es para evitar robos, porque éstas son vías alternas y rápidas para quienes cometen algún delito". Estos operativos se realizan de lunes a jueves de las 10:00 a las 14:00 horas.

¿Con qué autoridad los cuicos sampetrinos te detienen para preguntar de dónde vienes, de dónde eres y a qué te dedicas?

Es una verdadera pena el ver que el municipio más rico de México tiene una policía de rancho, porque al parecer el florido discurso que se aventó por la frecuencia el Secretario de Seguridad Pública Municipal no surtió efecto, como tampoco sirven para maldita la cosa las carísimas cámaras del C4, así que a volver a las prácticas que hace casi un siglo tenía Pancho Villa: “Primero jusilas y luego viriguas”.