La Carpeta:
1 de 10
 
La recámara principal de la vivienda donde seguramente durmió Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera tiene un par de cuartos secundarios: un vestidor que podía convertirse en su pase a la impunidad y un baño donde lo único que hay es un shampoo para mejorar la cabellera oscura, marca “Yeguada La Reserva”.
Staff
enero 12, 2016, 6:25 am

Capo3

La recámara principal de la vivienda donde seguramente durmió Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera tiene un par de cuartos secundarios: un vestidor que podía convertirse en su pase a la impunidad y un baño donde lo único que hay es un shampoo para mejorar la cabellera oscura, marca “Yeguada La Reserva”.

Una de las paredes del vestidor tiene una puerta camuflada con un espejo de cuerpo entero. Para abrirla hay que jalar una palanca oculta dentro de una pequeña lámpara incrustada en el techo. Una vez expulsado el seguro se abre paso un pasadizo subterráneo de unos 10 metros de longitud que atraviesa la casa en línea recta hasta topar con las tuberías del drenaje de Los Mochis, municipio de Ahome, Sinaloa. Para dar el último paso hay una compuerta de acero con manija similar a la de los submarinos.

En el momento de la visita el túnel tiene un metro de inundación y una serpiente muerta flota sobre sus aguas. Hay, además, una tableta de chicles sobre un descanso de una pared revestida de cemento y maderos.

La vivienda donde se ocultó el capo más buscado del mundo se encuentra a la vista de todos, sobre una calle transitada llamada Jiquilpan, frente a unos tacos de adobo y muy cerca de un supermercado. Es de color blanco con protecciones grises en las ventanas. Sólo unos árboles frondosos le retiran contacto con el exterior.

A juzgar por los rastros dejados en la vivienda, el enfrentamiento entre el equipo de seguridad del capo y los marinos fue intenso y sangriento. En el espacio entre la primera y segunda puerta de la vivienda hay sangre y ventanas agujeradas por las balas.

Al poner un pie en la casa se observan dos espacios principales: al frente una cocina que funciona también como área de comedor y a la izquierda un pequeño cuarto de entretenimiento. En el área de la cocina hay comida tirada en el piso: latas de refresco, cartones de leche regular y deslactosada, café soluble, un poco de ropa, algunos cobertores desordenados y una pintura de unas manzanas rojas recargada en la pared. El desorden es tal que parece que ahí ocurrió un terremoto. Hay fruta que ya empieza a pudrirse.

En el cuarto de entretenimiento hay sangre embarrada en el piso. Mucha sangre. Junto a la mancha se encuentra el letrero que indica el número de la morada: 1002.

Las paredes blancas recibieron decenas de impactos de balas. Las marcas apuntan hacia todas las direcciones. También hay un refrigerador desacomodado. Tiene debajo un agujero que pudo simular un ducto falso de escape o el inicio de uno. Es muy pequeño. Apenas cabe una sandía.

A la derecha de la cocina hay un cuarto de lavado con dos máquinas de aseo; a la izquierda está la escalera que lleva al segundo piso.

Cada escalón sirve para entender la violencia desatada. Entre más se avanza más detonaciones aparecen en los muros pálidos. Al terminar el ascenso hay otra sala para ver televisión. La casa tiene pantallas planas en cada cuarto, con servicio de paga satelital Sky. Tal vez así despistaban el aburrimiento de los encierros.

A la derecha de la sala hay un patio que utilizaban para tender la ropa recién lavada y que sirvió para que algunos escoltas de “El Chapo” intentaran escapar por la azotea. Ahí también queda un sostén femenino color verde-azulado, un pantalón de mezclilla, una camisa tipo polo y unas calcetas blancas que jamás serán usadas de nuevo. También se encontraban recibos de medicamentos para optimizar la vida sexual.

Por dentro la casa resulta más grande de lo que aparenta por fuera. Tiene cuatro recámaras, dos salas de entretenimiento, una cocina y comedor, una cochera para dos o tres vehículos, un cuarto de aseo y cinco baños.

Los cuartos se ven batidos: camas volteadas, clósets vacíos, ropa en el piso, medicamentos revueltos, como si alguien hubiera tenido la orden de desacomodar todo y ponerlo boca abajo. En uno de ellos se ven cuatro DVD de la segunda parte de la serie La Reina del Sur, protagonizada por la actriz Kate del Castillo; en otro se mira un uniforme camuflado, de esos que regularmente son utilizados por los criminales para hacerse pasar por fuerzas militares. En otro de los baños quedó un tinte Just For Men, aún sin abrir, color castaño negro.

Advierte Nuño sobre apología de criminales

El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Aurelio Nuño Mayer, se manifestó en contra de hacer una apología de quienes rompen la ley y cometen grandes ilícitos, pues no generan un bien a la sociedad, por lo que no se deben presentar como historias de éxito.

Entrevistado al concluir una visita a la escuela primaria República de Cuba, en el Distrito Federal, subrayó que ante gente que ha hecho daño a la sociedad, “todos tenemos que hacer un esfuerzo muy grande y haremos lo que nos toca en la parte educativa, de que quede muy claro, de poder transmitir lo que realmente son los valores, lo que realmente importa, la educación, el trabajo, el tener aspiraciones, de mejorar, pero de hacerlo dentro de la ley”.

¿Qué opina de la recaptura de Joaquín Guzmán Loera, El Chapo? ¿Cómo afecta a las comunidades escolares la apología de figuras que han cometido graves actos criminales?, se le preguntó.

“Tenemos que revisar la parte educativa, porque lo que no se puede hacer es una apología de quienes están rompiendo la ley, de quienes han cometido grandes ilícitos y de quienes dañan a la sociedad, dañan a los jóvenes, a los niños, a las comunidades escolares, a las comunidades de aprendizaje.

“Me parece que la sociedad debe tener muy claro, que este tipo de personas, no son personas que generen algún bien, no son historias que se deban de presentar como historias de éxito, al contrario, siento que ha causado mucho daño”, dijo el secretario.

Por otro lado, advirtió que serán retirados del servicio, como lo marca la ley, los maestros que no asistan a la evaluación al desempeño, una vez que san reprogramados para presentarse los primeros meses de este año.

// El Universal
LOS TUBOS es una divisón de Buró Blanco S.A. de C.V. Copyright © Monterrey, Nuevo León, México. Páginas web