La Carpeta:
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La entidad reguladora tenía que certificar que Irán cumpliese con lo que el gobierno de los ayatolas había prometido al cártel integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania en julio pasado. Hoy la ONU dice que ya cumplió.
FELIX CORTES CAMARILLO
enero 18, 2016, 7:01 am

felix-nuevo

Si de aquí saliera petróleo, como sale de Kuwait.

Si de aquí saliera petróleo, qué bendición mi compái.

Si de aquí saliera petróleo, destilaría mi dolor.

Si de aquí saliera petróleo, para mojar mi ilusión.

                Juan Luis Guerra, Si saliera petróleo.

Estuve el fin de semana en Estados Unidos y el júbilo del gobierno y los medios era por la liberación, después de más de cuatro años, de cuatro ciudadanos estadunidenses de origen iraní mantenidos en cautiverio por el gobierno de Teherán. Un periodista del Washington Post, un marino, un pastor protestante y un civil deben estar ya saliendo de Alemania, donde pasaron los reconocimientos médicos usuales en estos casos, para reintegrarse con sus familias en los Estados Unidos. A cambio, y como también es usual, siete iraníes detenidos por Estados Unidos por cargos no detallados fueron devueltos a su país.

Ése era, sin embargo, sólo uno de los motivos de celebración. La agencia administradora de la energía atómica, con sede en Viena, anunció un acuerdo llamado histórico al certificar que Irán está cumpliendo con sus obligaciones en su programa nuclear. La entidad reguladora tenía que certificar que Irán cumpliese con lo que el gobierno de los Ayatolas había prometido al cártel integrado por Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania en julio pasado. Hoy la ONU  dice que ya cumplió.

Esto significa, entre otras cosas, que las sanciones diplomáticas y comerciales de los gobiernos estadunidense y europeos se levantan de inmediato e Irán regresa a la operación financiera y mercantil mundial. De manera inmediata, Irán tiene acceso a cien mil millones de dólares congelados en varios países. Pero también algo más.

El sábado, Mohammad Javad Zarif, ministro del exterior de Irán, no podía ocultar su entusiasmo en su mensaje para la televisión estatal iraní: “Todas las sanciones opresivas impuestas contra Irán serán anuladas hoy”, dijo, y tiene razón.

Israel y los precandidatos republicanos a la presidencia de Estados Unidos no comparten el júbilo; en Tel Aviv se sigue viendo el peligro del desarrollo de armas nucleares en Irán. En América la objeción es el porqué del retraso en la liberación negociada de los ciudadanos estadunideneses.

En el contexto de la información internacional, parecería que a los mexicanos solamente nos interesa el destino de Humberto Moreira en la prisión de los famosos, cerca de Madrid. Se nos escapa —se le escapa al gobierno mexicano— lo que debiera ser motivo de preocupación. La reintegración de Irán al comercio internacional significa, en primerísimo lugar, la emergencia de un proveedor de primer orden de petróleo de calidad en gigantescas cantidades. Ante la reticencia de la Organización de Países Productores de Petróleo, la OPEP, de restringir la producción para contener la caída vertiginosa del precio del crudo, esto quiere decir que, si el barril de petróleo anda rozando los veinte dólares en el mercado internacional, su desplome por debajo de la barrera de los diez no solamente es posible sino totalmente predecible.

Las consecuencias para la todavía petrolizada economía mexicana son totalmente previsibles.

PILÓN.- Sin los aspavientos electoreros de Jaime Heliodoro Rodríguez, que prometió por doquier castigo ejemplar para los corruptos del pasado y el presente en el gobierno de Nuevo León, sin emprender una sola acción, Estados Unidos y España, sin hacerla de tanta tos, detuvieron y pusieron a buen resguardo al exgobernador de Coahuila por malversación de fondos y lavado de dinero. Y eso que su hermano es el heredero del trono saltillense, con la ilusión de que el tercero de la familia, Álvaro, les suceda.