La Carpeta:
1 de 10
 
Cuando católicos y laicos pensaban que con el documento presentado el lunes pasado por el cardenal Peter Erdo tomaba finalmente forma la gran reforma que el papa Francisco tiene en mente para mostrar una apertura a las parejas homosexuales y a los divorciados que se han vuelto a casar, el sínodo de los obispos decidió aclarar que no se ha tomado ninguna decisión al respecto.
Staff
octubre 15, 2014, 8:39 am

cardenales-int

Cuando católicos y laicos pensaban que con el documento presentado el lunes pasado por el cardenal Peter Erdo tomaba finalmente forma la gran reforma que el papa Francisco tiene en mente para mostrar una apertura a las parejas homosexuales y a los divorciados que se han vuelto a casar, el sínodo de los obispos decidió aclarar que no se ha tomado ninguna decisión al respecto.

Tras las informaciones publicadas este martes por algunos medios de comunicación, debemos clarificar la naturaleza del documento para que la gente comprenda que es un texto de trabajo, no es un documento final que expresa ni el pensamiento de la Iglesia ni del papa Francisco”, precisó el padre Federico Lombardi, portavoz vaticano.

Varios pasajes del documento provocaron “malhumor” en algunos obispos y cardenales, en especial por su apertura, considerada demasiado excesiva, y su tono compasivo hacia los homosexuales o los divorciados.

En un dramático cambio de tono, un documento del Vaticano dijo el lunes que los homosexuales tenían “dones y atributos para ofrecer” y preguntó si el Catolicismo podría aceptar a los gays y reconocer los aspectos positivos de las parejas del mismo sexo.

La rápida y clamorosa marcha atrás de la asamblea sinodal fue una respuesta a las muchas intervenciones críticas que siguieron a la lectura que hizo de la relación el cardenal Erdo ante los asambleístas y posteriormente, sintetizada, en una rueda de prensa.

“El clima” en que se desarrolló este lunes la reunión de los obispos fue definido por uno de los padres sinodales como “de batalla”. El obispo peruano Salvador Piñeiro Gracía Caderón dijo a EL UNIVERSAL que “el texto no es definitivo” y puntualizó que la comisión en la que participa “aún no analiza los temas de los homosexuales y el de la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar”.

Monseñor Carlos Aguiar Retes, arzobispo de Tlalnepantla (México) y presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), comentó por su parte a EL UNIVERSAL que “la relación es una expresión de lo que se ha conversado y se está discerniendo, pero en absoluto se trata de un documento definitivo”.

Se sabía que el camino de estas reformas sería largo y sobre todo lleno de insidias, pero para toda la gente que sigue el sínodo resultó una sorpresa confirmar, de manera oficial, con la declaración del padre Lombardi, el fuerte enfrentamiento que está teniendo lugar entre los obispos conservadores y los reformistas, que siguen las directrices trazadas por Francisco.

Las divergencias entre estas dos facciones deben ser tan grandes que por ello la secretaría general del sínodo se vio obligada a casi invalidar el importante documento presentado por el cardenal Peter Erdo, su relator general, y de paso también las afirmaciones hechas por monseñor Bruno Forte, secretario especial del sínodo, quien abiertamente avaló el texto.

El lunes, Forte dijo que la Iglesia católica no se opone a la legalización de la unión de las parejas del mismo sexo siempre y cuando no esté equiparada al matrimonio, dijo hoy el monseñor Bruno Forte.

“La Iglesia está contra el uso de la misma terminología” para las uniones homosexuales y heterosexuales, dijo Forte.

Pese a la aclaración de este martes, es casi seguro que el documento final del sínodo contendrá respuestas a los problemas de los homosexuales y de los divociados, dada la petición hecha por el Papa a los obispos de “afrontar con claridad y sin miedo los graves problemas que enfrenta actualmente la familia”.

// El Universal
LOS TUBOS es una divisón de Buró Blanco S.A. de C.V. Copyright © Monterrey, Nuevo León, México. Páginas web