La Carpeta:
1 de 10
 
Pena ajena al ver a todos los periodistas y medios que sirvieron de comparsa a la Administración tricolor, y que hasta alargaron e hicieron programas y coberturas especiales para el evento del discurso presidencial.
Eduardo A. Campos
enero 11, 2016, 6:56 am

Campos en directo ok

Vergüenza y pena ajena sentí el viernes pasado. Vergüenza al ver el despliegue del Gobierno federal para anunciar la recaptura de Joaquín "El Chapo" Guzmán, luego de que unos meses antes lo habían dejado escapar. Pena ajena al ver a todos los periodistas y medios que sirvieron de comparsa a la Administración tricolor, y que hasta alargaron e hicieron programas y coberturas especiales para el evento del discurso presidencial.

Después de lanzar su "Misión Cumplida" en Twitter y del "reconocimiento" que le envió en esa misma plataforma al Gabinete de Seguridad, Enrique Peña Nieto remató el anuncio de la detención con una especie de conferencia de prensa que --con todos los miembros principales del Gabinete presentes-- más bien resultó una reunión del Club de Autoelegios del Gobierno Federal.

"Su localización, seguimiento y recaptura son resultado del trabajo conjunto de las corporaciones de Inteligencia, Seguridad y Procuración de Justicia del Estado mexicano. Se trata de un logro en favor del Estado de Derecho. Un logro resultado de la coordinación de nuestras fuerzas armadas, del Ejército Mexicano y de la Armada de México, de la Policía Federal, de la Procuraduría General de la Repúbica y del Centro de Investigaciones y Seguridad Nacional", dijo Peña Nieto ante las cámaras y los ojos del mundo.

Y por el mismo estilo le siguió el Presidente otros cinco minutos, elogiando la labor de las instituciones mexicanas que, dijo, cumplieron con el trabajo que él les había encomendado. Sin embargo --y ahí radica la vergüenza que me da todo el asunto-- nada dijo el Mandatario del rol que todas o algunas de esas corporaciones tuvieron en la fuga del narcotraficante cuya recaptura motivó el discurso y la "piñata" organizada en el Palacio Nacional.

En algo hubiera ayudado a salvar la imagen Presidencial en este asunto, que en lugar de tanto autoelegio, Peña Nieto hubiera pedido disculpas por el oso de la fuga y nos hubiera detallado a quiénes se investiga ya por colusión con "El Chapo" para que lograra burlarse de las autoridades mexicanas a la hora que quiso.

Pero no, el viernes sólo hubo fiesta y así como los asistentes al evento le aplaudieron al Presidente, el mismo ambiente congratulatorio imperó en las transmisiones y reportes del evento por parte de muchos medios y periodistas. Pena ajena.

Pero como el karma es canijo, menos de 24 horas después de la fiesta federal, las redes ya estaban dando cuenta de otro "evento" que involucra a "El Chapo", pero este patrocinado por la revista Rolling Stone, vía una entrevista que el narcotraficante concedió previo a su captura y en la que se acredita a los actores Sean Penn y Kate del Castillo.

¿Qué sentirán ahora Enrique Peña Nieto y sus colaboradores del Gabinete de Seguridad ante esa noticia? ¿Qué pensarán los periodistas que celebraron en vivo y en directo el gran logro presidencial de la recaptura?

Sin tanto autoelogio y loas al supuesto trabajo de Inteligencia, resulta que la revista estadounidense, sus dueños, editores y actores enviados supieron mucho antes que cualquier autoridad la ubicación de Joaquín Guzmán, platicaron y se fotografiaron con él y le sacaron más declaraciones --más sopa, pues-- que ninguna autoridad mexicana con sus avanzadas técnicas de interrogación.

Lo dicho, pena ajena da todo este episodio.

LOS TUBOS es una divisón de Buró Blanco S.A. de C.V. Copyright © Monterrey, Nuevo León, México. Páginas web