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Cierto que podría parecer extraño que este logro armamentista texano llegue justo cuando algunas matanzas perpetradas por civiles han recrudecido el debate nacional sobre control de armas, pero lo cierto es que en Estados Unidos, más de 40 estados permiten desde hace tiempo algún tipo de portación de armas a la vista.
Eduardo A. Campos
enero 13, 2016, 5:26 am

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Los nuevoleoneses que son asiduos a visitar Texas podrán ver ya de primera mano en sus viajes un pedazo de la cultura estadounidense a la que no estaban acostumbrados. Y es que desde el primero de enero pasado, los texanos que así lo deseen y acrediten pueden andar en todo el territorio con sus armas visibles al cinto, igualito que en el legendario viejo Oeste.

Después de años de cabildeos, los amantes y defensores de los derechos a poseer armas lograron la ley que permite el llamado "open carry" de los ciudadanos que previamente hayan obtenido sus licencias para portar armas de mano (handguns), vulgo revolvers y pistolas automáticas, ya que las armas largas en general no requieren permiso.

Cierto que podría parecer extraño que este logro armamentista texano llegue justo cuando algunas matanzas perpetradas por civiles han recrudecido el debate nacional sobre control de armas, pero lo cierto es que en Estados Unidos, más de 40 estados permiten desde hace tiempo algún tipo de portación de armas a la vista.

Texas se suma a esa mayoría de entidades cuyos ciudadanos llevan a otro nivel el "love affair" que muchos en ese país siempre han tenido con las armas y deciden empuñarlas abiertamente, a toda hora y en todo lugar, por si acaso se confrontan con un peligro igual de armado que ellos y entonces sí, a ver de a cómo les toca.

Por eso desde ahora, una verdadera experiencia cultural será andar por un mall, hotel o restaurante de McAllen, Austin o San Antonio y toparse a algún sexagenario con un clásico Smith & Wesson .38 Revolver; a una aparente ejecutiva o ama de casa con una discreta Beretta Nano o a un joven "hipster" en mezclilla exhibiendo su más moderna Glock .40, porque júrenlo que los "pistol packing gringos" vendrán en todas las variedades imaginables.

Claro que los nuevoleoneses que tienen años sufriendo las consecuencias de la violencia y la dura realidad y el alcance destructivo de las armas en manos de delincuentes, tal vez no apreciarán de manera muy positiva la oportunidad de comer una "McDonald's" o un "Chick-fil-a" al lado de ciudadanos armados, sobre todo porque es justo de lo que muchos quieren alejarse en esas escapadas turísticas a Texas.

Lo bueno es que ese asunto "doméstico" de los vecinos del norte no ha llegado exento de controversia, pues todavía hay muchos ciudadanos que se oponen a esa proliferación armamentista personal y existen negocios como la cadena de restaurantes Chipotle que prohiben las armas en sus locales, por más legal que sea el porte.

Pero en fin, ahí queda este detalle como muestra de las muchas cosas nuevas que enfrentarán los mexicanos en este 2016 que –como iremos viendo en este espacio– llega lleno de asuntos y temas que sin duda serán causa de motivación, reflexión o preocupación.