En 2017, el Juez Tercero de Distrito del Séptimo Circuito en el Estado de Veracruz emitió una de las sentencias más lamentables para aquellas personas que buscamos el acceso igualitario de las mujeres a la justicia. El mencionado Juzgador concedió el amparo y dejo en libertad a uno de los integrantes de una banda de jóvenes llamada los “porkys”, acusado de haber abusado sexualmente de una menor de edad.

En esta sentencia, el juzgador señaló que las pruebas no eran suficientes para tener por responsable a dicho joven del abuso y violación de la menor, aun cuando el ministerio público había aportado elementos que acreditaban el ilícito.

¡Qué indignación, qué enojo, qué furia! Una menor de edad había sido manoseada, abusada, violada, y sus agresores, libres. Otra vez nuestros órganos encargados de impartir justicia, sin entender que cuando una mujer dice No es No.

La sentencia a la que me refiero decía, que no se comprobaba que el tocamiento o manoseo que realizó uno de los “porkys” a la víctima era suficiente para demostrar que hubo ánimo de sentir un placer o satisfacer un ánimo de carácter erótico. Además, refería que, si bien la menor manifestó que le tocó los senos, la sola narración no brindaba certeza que en ese hecho hubiera habido una intención lasciva y que por lo tanto fuera abuso sexual.

¿De verdad? Increíble pensar que el Juez haya establecido esos parámetros. Existía reconocimiento de que el joven le jaló la blusa a la menor en contra de su voluntad, le tocó los senos y aún así el juzgador consideró que no se demostraba la lascividad del acto. Increíble.

En otra parte de la sentencia, se dijo que se requerían pruebas suficientes o por lo menos indicios bastantes para comprobar que el tocamiento efectuado a la víctima fue con el ánimo de sentir un placer o satisfacer un ánimo de carácter erótico. Y, por si no fuera suficiente, se señaló que no se demostró que la ofendida se hubiere encontrado sin defensa y vulnerable.

Al leer los argumentos formulados por el Juez siento que estoy oyendo frases como: “abusaron de ella por usar minifalda”; “se lo buscó por vestirse de esa manera”; “esto pasó por beber demasiado”; “por tu comportamiento pensaron que querías”; “no probaste que no hubieras querido”. Claro, en la sentencia se usaron términos jurídicos, jurisprudencias y artículos, pero las razones dadas por el Juez suenan cómo estás frases, tan aberrantes, históricamente usadas de manera por demás absurda, como excusa para lastimar, abusar y culpar a las mujeres.

Esta historia se ha narrado miles de veces en los medios, en diferentes momentos; el día de hoy, la recuerdo porque se escribió una nueva parte, que brinda esperanza a los mexicanos que deseamos justicia para las víctimas. El día de ayer, el Pleno del Consejo de la Judicatura Federal, órgano encargado de supervisar la actuación de Jueces y Magistrados, resolvió destituir al Juez Tercero de Distrito en el estado de Veracruz; la razón dada por dicho Consejo fue “por actuar en contra de constancias y errores inexcusables en un caso de pederastia”. 

¿Qué implicaciones tiene esta determinación?

Que el Juez fue sancionado; que ya no será Juez; que ya no podrá volver a resolver en contra de una víctima con argumentos que parecieren decir: “abusaron de ella por usar minifalda”.

¡Bien por esta determinación del Consejo de la Judicatura Federal!

@Mcalaram