El presidente Andrés Manuel López Obrador tendrá el cuerpo de seguridad pública que considera fundamental para la pacificación del país: la Guardia Nacional. En conferencia de prensa, representantes de todos los partidos políticos del Senado de la República anunciaron que aprobarán de manera unánime el dictamen avalado en comisiones que reforma diversos artículos de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Para alcanzar consenso, la mayoría de Morena, PES y PT, tuvo que ceder ante las demandas de las bancadas de oposición y durante la madrugada de este jueves se redactó el documento que se votará de forma unánime en el Pleno.

Las principales modificaciones consisten en el carácter civil del cuerpo y su adscripción a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Se elimina la Junta de Gobierno de mandos militares y en su lugar se establece una Coordinación de todas las dependencias involucradas.

Se fija un plazo de 5 años para que elementos de las Fuerzas Armadas se retiren de sus actuales bases en labores de seguridad pública y se aclara que elementos de la Guardia que sean sorprendidos en una falla o delito, serán juzgados por una autoridad civil, sin importar que pertenezcan a la Marina o la Defensa Nacional.

“Logramos pasar de una Guardia Nacional militar a una Guardia Civil Nacional. Evitamos la militarización. Habrá paz con respeto a los derechos humanos, fuerza controlada por la ley y la sociedad. Las demandas observaciones y aportaciones de nuestros partidos fueron incluidas y por lo tanto votaremos a favor. Lo más importante: la Guardia Nacional tendrá un mando civil. Su actuación estará apegada a los compromisos en derechos humanos que ha adquirido nuestro paìs”, señaló en su posicionamiento el líder de la bancada del PAN, Mauricio Kuri.

Por su parte, el coordinador del PRI, Miguel Ángel Osorio Chong, dijo que este acuerdo es un triunfo de la buena política que le servirá a México por encima de los intereses de los partidos políticos, incluso del gobierno actual. Además, destacó la importancia de que se haya conformado un bloque opositor para impulsar criterios importantes para el respeto a los derechos humanos.

En tanto, el líder de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, insistió en que la mayoría siempre mostró apertura y disposición al diálogo para llegar a este acuerdo de reformas constitucionales que servirán para lograr una seguridad integral.

Con el aval en la Cámara Alta, el dictamen con modificaciones regresará a la Cámara de Diputados, donde nuevamente deberá ser aprobado por mayoría calificada. De concretarse ese aval, el documento pasará a análisis de los Congresos locales, donde requerirá un mínimo de 16 parlamentos a favor para hacer formal su entrada en vigor.

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