El pleno del Congreso de Nuevo León aprobó este miércoles la reforma al Artículo 1 de la Constitución local que otorga personalidad jurídica al feto. Tras la lectura del dictamen -enviado a la congeladora desde hace 5 años-, y algunas intervenciones a favor y en contra, este se aprobó sin debate y sin consultar con expertos luego de cinco horas con 30 votos en lo general, proferidos por legisladores de los partidos Acción Nacional, Movimiento de Regeneración Nacional y del Trabajo. Solo 8 diputados votaron en contra, mientras que dos se abstuvieron.

A pesar de las protestas y los pronunciamientos de organizaciones de mujeres y feministas, la reforma fue avalada en el Congreso, tal como se preveía con base en los argumentos expuestos por los legisladores que participaron en la sesión y se decantaron, en su mayoría, a favor de “proteger” la vida desde la concepción.

Previo a la votación, la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León subrayó que la iniciativa de reforma no era compatible con los parámetros de derechos humanos a los que se ha comprometido el Estado mexicano. Además, señaló que el dictamen era adverso a los derechos a la vida privada, la integridad personal, al libre desarrollo de la personalidad y plan de vida, a la protección de la salud, a la seguridad jurídica, a la no discriminación y la igualdad, así como a la decisión sobre el número de hijos de las mujeres que viven en la entidad.

La CEDH les había advertido que al aprobarse el dictamen, a las mujeres se les excluye de la posibilidad de usar métodos anticonceptivos susceptibles de tener efectos anti-implantatorios y coloca a las mujeres solo como un medio o lugar para el desarrollo del embrión.