“No olvides que dar un consejo es contraer un compromiso, cuando menos”
Juan Zorrilla de San Martín

Hace años, cuando la vida era más sencilla, un día un hombre llegó a un banco a pedir empleo; después de un rato lo hicieron pasar con el encargado de personal que le preguntó:

– “¿Y qué puesto quiere ocupar?”

– “Sugerente”.

– “Querrá decir subgerente”

– “No, sugerente, el que le sugiere qué hacer al gerente”.

El cuento viene a colación porque entre tantos y tantos consejos ciudadanos de todo y para todo en los distintos niveles de gobierno, terminas por ver que son realmente pocos los que cumplen con su función de “aconsejar” y terminan en uno de los dos extremos: o son comparsas para legitimar las decisiones tomadas o, por el contrario, se dedican a criticar todo lo que hace el gobierno, pero ni unos ni otros aportan absolutamente nada.

Montados en el Olimpo que les da la presidencia de uno de esos consejos, se dedican a pontificar pretendiendo ser “más mejores que los mejores” y aprenden rápido la lección de que cuando critican al gobierno son buscados por los medios y cuando los apoyan no sucede así, de manera que el afán protagónico y la necesidad de reflectores provoca que siempre tengan a pedir de boca un señalamiento, algo malo qué decir.

¿Cuál es la función de estos sugerentes que no sugieren nada? ¿Para qué sirven los consejos? ¿Quién les revisa que hagan la tarea y que cumplan su función correctamente?

Los medios deberían empezar por exigir a estos consejos y sobre todo a sus presidentes, que si no aportan o ayudan, que por lo menos no estorben y que el circunstancial cargo que ostentan no les hace especialistas, sino su trayectoria profesional, sus logros los tienen ahí, pero para hablar “en nombre del Consejo”, deben por lo menos hacer algo en beneficio de la comunidad, ya que de otra manera no tienen autoridad moral para externar sus opiniones que, la mayor parte del tiempo, son visiones sesgadas y personalísimas que no representan la opinión del resto de los integrantes de esos cuerpos colegiados.

Pero como ya sabemos cómo son las cosas, seguiremos teniendo consejos que no aconsejan y personajes especializados en criticar “a toro pasado”, siempre de lo que se hizo y debió de hacer, más nunca con una visión hacia adelante y con propuestas de cómo resolver las cosas.

Terminan siendo peores que aquel viejo “sugerente”.

ftijerin@rtvnews.com