El presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que “hay celos” por haber elegido la casa del vicepresidente de Grupo Televisa, Bernardo Gómez, para reunirse con el asesor sénior del presidente Donald Trump, Jared Kushner.

“Hay celos y sentimientos, pero ya, abrazos y amor y paz y ya; no tantos celos o tantos sentimientos, me llevo muy bien con todos. La “Cuarta Transformación” implica la reconciliación nacional”.

López Obrador aseguró en conferencia de prensa matutina que no hay conflicto de interés y explicó que se eligió la casa del ejecutivo de Televisa porque era una cena amistosa, se ajustó el horario y era la opción más viable para ambos.

“Así se dieron las circunstancias. A la mejor en otra ocasión me voy a reunir en casa de un periodista amigo, o en casa de un campesino, o en casa de un maestro, así seguir las cosas. Hay también la coincidencia de que se tiene amistad entre las partes, nos sentimos cómodos”.

El miércoles Obrador reveló que fue el domicilio de Gómez el lugar de encuentro con el también yerno de Trump para hablar en términos “amistosos” del Tratado México- Estados Unidos- Canadá (T-MEC) y sobre la cooperación para el desarrollo.

El mandatario manifestó ser respetuoso de la investidura y tener autoridad moral para aceptar ir a comer a la casa de Gómez, porque además no fue a hacer nada “indigno” y hubo testigos.

“(Kushner) viajó sólo a este encuentro, tenía su agenda, igual yo tenía compromisos y se podía llevar acabo esta reunión a esa hora, a las 8 de la noche y estuvimos hasta las 10, 10:30 (horas)”, añadió.

Bernardo Gómez, además de ejecutivo en Televisa, es uno de los ocho empresarios que forma parte del Consejo Asesor empresarial de Presidencia, coordinado por el jefe de oficina Alfonso Romo.