Ciro Gómez Leyva tuvo la idea de hablar sobre el presidente y su calificación a algunos medios de prensa “fifí”. Tuvo la gentileza de invitarme a expresar mis puntos de vista sobre el tema. Aquí hago una ampliación de las ideas sucintas vertidas en el reconocido programa radiofónico de Gómez Leyva. Estoy convencido de que los juicios de valor calificativos del presidente López Obrador sobre lo que él domina prensa “fifí” no actualizan ninguna hipótesis normativa de algún ilícito civil. En la medida en que el presidente emite referencias genéricas sin identificar a quienes en concreto se refiere como medios “fifí” no hay caso judicial que pueda prosperar por no haber un demandante específico tratándose de lo que se denomina derechos personalísimos; es decir, que sólo el afectado puede activar la ley para una eventual reparación de su patrimonio moral. Incluso si hubiera un señalado con nombre y apellido se tendría que demostrar cómo esa expresión le genera un daño en su honor o en su propia imagen. Hay que recordar que las opiniones por su propia naturaleza son subjetivas, juicios, puntos de vista que no requieren satisfacer el estándar de la veracidad. No son, por ende, imputaciones de hecho, sino reflexiones del presidente de la República al amparo del artículo 6º constitucional que, en modo alguno limita, sino protege al gobernante a emitir sus opiniones siempre y cuando no sean injuriosas por sí mismas, que no ha sido el caso.

En el ámbito penal no se configura tampoco algún tipo o delito donde incluso es más difícil armar un caso con datos genéricos porque no se pueden imponer sanciones por analogía o mayoría de razón como lo prevé el artículo 14 constitucional. El tema en todo caso se encuentra en la esfera metajurídica que tiene diversas aristas algunas de las cuales pueden sostener que no es una feliz expresión el término “fifí” o cualquier adjetivo que use el presidente en relación a los medios que lo critican con razón o sin ella, en virtud de que a mayor responsabilidad existe un deber más amplio de soportar el escrutinio público en una sociedad democrática.

El Presidente se ha referido como “derecho de réplica” a las informaciones y opiniones críticas vertidas por medios y periodistas sobre él y su gestión. El concepto lo hace en términos sociológicos, no jurídicos, habida cuenta que la réplica en sentido jurídico es la prerrogativa que tiene toda persona para hacer valer sus dichos frente a informaciones que le resulten inexactas o agraviantes en el propio medio. Tal y como está redactada la ley en la materia, el presidente tardaría varios meses en ejercer ese derecho. De ahí que sea entendible que lo haga en sus conferencias de prensa y en especial a pregunta expresa.

Insisto en que jurídicamente no hay elemento para armar un caso judicial que pudiera prosperar. Por el contrario, el presidente, su esposa y su familia sí han visto lastimados sus derechos al honor, a la vida privada y a la propia imagen por distintos medios y comunicadores que no han sido ni demandados ni menos aún afectados en su integridad personal. El presidente ha señalado de manera reiterada que no va a demandar a nadie. Y no lo ha hecho. Puede ser polémico, políticamente incorrecto que el presidente emita su opinión sobre la prensa. Es deseable que las diferencias se diriman con palabras en lugar de que se haga con la judicialización de la libertad de expresión que lastima la deliberación democrática. Hay quienes esparcen rumores- sólo eso- de que el presidente intervino para dar de baja o de alta a comunicadores en medios. Nadie- hasta donde tengo conocimiento- ha podido probar esa injerencia en el mundo de los medios. Incluso en ese inexistente supuesto faltaría que los empresarios mediáticos probaran que sufren o han sufrido medidas coercitivas para hacer lo que en el libre ejercicio de su libre voluntad no hubieran hecho. Nadie hasta ahora ha presentado alguna denuncia de hechos que reflejara que en el país existe algún tipo de restricción al ejercicio de libertad de expresión, menos aún censura o cualquier cosa que se le parezca.

@evillanuevamx

ernestovillanueva@hushmail.com

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