Una de las grandes necesidades que tiene cualquier sociedad es sin duda, la confianza a las instituciones de gobierno con la ciudadanía. Ese enlazamiento natural que debe existir entre el ciudadano y sus gobernantes y más, cuando nos referimos a las fuerzas de seguridad, a los policías, o cualquier corporación que brinde seguridad a todas y todos nosotros.

Es imperativo que exista un respeto ante las autoridades policiales, como en cualquier sociedad ordenada, saber que en el momento que solicitamos ayuda o estamos con un policía, podemos estar seguros y protegidos; por supuesto, también saber que cualquier solicitud de su competencia que se le haga a dichos servidores, será siempre correspondida de manera eficaz y pronta, por lo que se hace un círculo real de confianza entre el servidor y el ciudadano, exaltando la función del policía y se agradece de sobremanera que podamos contar con ellos.

Así mismo, sucede con los servidores públicos, en este caso con los Diputados Federales o locales, que en estricto sentido son los representantes directos de la ciudadanía, por lo que el vínculo debería de ser aún más estrecho, ya que al policía no lo elegimos, pero al diputado sí, por lo que al existir una plataforma con la que ellos nos convencieron, están más empapados con la realidad de nuestra colonias, municipios, estados y país.

Sin embargo, desgraciadamente esto no se vio reflejado de manera eficaz, en la última encuesta sobre la Cultura de la Legalidad y Participación Ciudadana, donde diputados y elementos policiacos se ubicaron en el último lugar de confianza, haciendo mención que el primer lugar lo ocupó el Ejército.

La encargada de dar a conocer dichos resultados fueron los organismos Hagámoslo Bien y Consejo Nuevo León. Esta encuesta, estuvo dirigida a mayores de 18 años, en 2700 domicilios del área metropolitana, entre octubre y noviembre de 2018, donde también se obtuvieron datos respecto al conocimiento de la cultura de la legalidad con un crecimiento del 34 al 50 por ciento entre 2015 y 2018, además de mencionar que de cada 10 entrevistados, 7 expresaron que les interesa de sobremanera la participación ciudadana, pero también 1 de cada 10 afirmaron que han dado mordida en el último año, pero aseguran, que no fue a solicitud de ellos, sino por parte de los policías. Por otro lado, a los encuestados también se les preguntó que si al tener la oportunidad de burlar la ley lo harían y el 24 por ciento respondió que sí.

Entre los resultados obtenidos se manifiesta que los Diputados, obtuvieron el 6 por ciento del nivel de confianza. Pero no sólo es esta encuesta, este tipo de ejercicios coinciden al menos con otras realizadas por diversos organismos y en cuyos resultados los legisladores y las corporaciones policiacas, son los que más quejas tienen en contra y gozan de la desconfianza de la gente.

Es entonces, que de acuerdo a esta cifras nos preguntamos cuál es el problema, porque esa desconfianza en nuestro diputados y en nuestros cuerpos policiacos, lo que nos remite a una conclusión, la mayoría de los entrevistados o de la gente en general, han tenido experiencias desfavorables con estos servidores públicos, pero los que no, basta con ver un poco las noticias, internet, redes, etc., donde se exponen una serie de videos y notas donde se motiva a la corrupción, a la mordida, a la extorsión y hasta el robo, desgraciadamente a ojos de estos servidores, lo que los vuelve actores intelectuales y en muchos casos, materiales.

Por supuesto, estoy convencido que esto no es por todos los cuerpos policiacos o por todos los legisladores, esto es el reflejo de algunos, por los que terminamos pagando muchos o todos y que por supuesto la ciudadanía se harta de ver privilegio excesivos, malas actuaciones con sus representantes, corrupción, desvío de recursos, inseguridad, teniendo el sentimiento de que somos de los pocos países que al ver una patrulla no nos brinda seguridad, ver que pasan y pasan las legislaturas y los problemas no se erradican, sólo se amplían; pero eso sí, muchos legisladores siguen gozando permanentemente de los privilegios de haber tenido un cargo público por lo que inminentemente, se pierde la confianza, el respeto y el apego por los diputados y por otro lado, por las corporaciones policiacas.

Es mi obligación como ex Diputado Federal hacer mención de no todos son así, que también existen valiosos políticos que luchan día a día por un México mejor, comenzando desde sus colonias, distritos y estados, con una visión de progreso para todas y todos los mexicanos.

Así mismo, existen un gran número de policías, que sin dudas son más, con una visión de servir, de protección y de cumplimento de la ley, que día a día laboran con un sólo propósito, mejorar al país, por lo que no por unos debemos pagar todos.

Por ejemplo, yo fui diputado federal y por el simple hecho de serlo ya me habían etiquetado de corrupto o flojo, por eso mis propósitos fundamentales fue aportar de manera plena, todo mi esfuerzo para mejorar en muchos aspectos a México y en específico en mi estado, Nuevo León.

Dentro de mi labor como legislador, presenté iniciativas que me permitieron defender los intereses de los mexicanos, trabajé propuestas en temas como adultos mayores, presupuesto de egresos, migrantes, asistencia a familiares de internos penitenciarios, atención médica gratuita a víctimas de delitos, defensores de oficio, albergues temporales para migrantes, promoción del deporte en escuelas y universidades, sanciones a servidores públicos, protección de los derechos laborales de elementos de seguridad y procuración de justicia, contrabando y delitos en materia de derechos de autor, alerta amber, sanciones al delito de tortura, derechos humanos, disciplina financiera, fortalecimiento a la ciberseguridad, fortalecimiento contra el impacto económico, libertad de expresión, entre otras.

Concluyo diciendo que estas encuestas son una muestra de la realidad que hoy nos acontece, sin embargo no significan que puedan generalizar el trabajo de nuestros policías y de los diputados, cabe mencionar que durante mi trayectoria como legislador tuve la oportunidad de trabajar con diversas corporaciones policiacas, por lo que pude observar de cerca la verdadera situación que padecen, es entonces que podemos decir que estas encuestas nos sirven para tener un referente de los problemas reales, pero no podemos etiquetar a todos, ya que como yo, estoy seguro que muchos policías y legisladores opinan que lo primero es la confianza

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