Luego de que una familia dejará una pinta durante el periodo vacacional en el monumento natural conocido como la “Piedra del Elefante”, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia y de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del Gobierno de Tamaulipas evalúan los daños.

El pasado 21 de abril comenzó a circular una fotografía de una pinta sobre la formación natural rocosa, que habría permanecido intacta por 65 millones de años. “La familia Rubio García, de Monterrey, Nuevo León”, dice la leyenda impresa en la roca ubicada en el Área Natural Protegida Reserva de la Biósfera El Cielo, en el poblado San José del municipio de Gómez Farías.

Dos de los integrantes de la familia señalada como responsable de la afectación acompañaron a especialistas del INAH y la SEDUMA, encargados de evaluar el daño y determinar si la pinta puede eliminarse sin dañar la formación rocosa.

Identifican y persiguen a familia

Ante el enojo causado por el daño a la formación prehistórica, usuarios de redes sociales se dieron a la tarea de ubicar a los responsables del daño.

A través de incesantes búsquedas en diversas plataformas dieron con Oscar “N”, Alexa “N” y Damián “N”, quienes expresaron en sus cuentas personales que acudirían a la reserva así como al municipio de Gómez Farías.

Tras la persecución desatada por la ira, un funcionario del Centro Interpretativo Ecológico (CIE), informó que los responsables regresaron a Tamaulipas a afrontar las consecuencias. Uno de los integrantes de dicha familia, de aproximadamente 25 años de edad, asumió la responsabilidad del daño.

De acuerdo con el joven no usaron ningún tipo de aerosol, sino carbón de una fogata que encendieron sobre la roca, es decir, además de la pinta quemaron la piedra. 

Buscarán eliminar pinta

Los especialistas realizan pruebas con diversos solventes para determinar el tipo de material utilizado por los responsables. Encabezados por el antropólogo Jesús Velasco y los arqueólogos Carlos Pérez y Karla Silva del INAH, emitieron un reporte en el siguiente sentido: “Se aplicaron diversos solventes y se hicieron pruebas para poder, en momento dado, reparar el daño ocasionado”.

Por su parte, el Instituto Nacional de Antropología e Historia emitirá un dictamen que expresará la magnitud del daño, así como la identificación plena de los materiales que se utilizaron.

Se espera que el INAH recomiende los solventes que habrán de utilizarse para eliminar las afectaciones y dará la pauta a seguir para restaurar este monumento natural.

El Cielo fue declarada Reserva de la Biosfera por las Naciones Unidas en 1987.

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