El anuncio de las tarifas a las importaciones mexicanas con destino a Estados Unidos parece tener motivos más políticos que económicos, juzgó James R. Jones, exembajador estadounidense en México.

El análisis del ahora asesor en inversiones se dio a conocer mientras empresas pequeñas y medianas comenzaron a advertir del posible efecto de los aranceles del cinco por ciento a partir del próximo lunes 10, que podrían aumentar en cinco puntos al mes hasta llegar a 25 por ciento.

El diplomático que representó a la Casa Blanca durante la presidencia de Bill Clinton, explicó que los motivos políticos aplicados buscarían motivar a la base electoral del presidente Donald Trump, generalmente opuesta a la inmigración y el libre comercio.

El pasado jueves el mandatario estadounidense señaló que aplicaría cinco por ciento de aranceles a las importaciones mexicanas hasta que el país latinoamericano frene el flujo de migrantes sin documentos con destino a Estados Unidos.

En una serie de tuits posteriores que habían concluido hasta que inició su visita de Estado a Reino Unido este lunes, Trump aseveró que México podría detener ese flujo si quisiera, y agregó en su demanda al tráfico ilegal de drogas. Este mensaje fue reiterado en un nuevo mensaje esta noche.

Jones preside ahora Monarch Global Strategies LLC, centrada en comercio internacional, relaciones entre inversionistas y gobiernos, así como servicios financieros.

El exdiplomático, quien participó en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) añadió que es errónea la información sobre migración sin documentos que pasa por México rumbo a Estados Unidos considerada para la imposición de aranceles, y la solución -los aranceles- equivoca su objetivo.

Empero, advirtió en un artículo para Latin America Advisor del Inter-American Dialogue, que esa medida anima a que México tome medidas similares, lo que podría dañar a la economía estadounidense, y peor aún, podría descarrilar al nuevo acuerdo comercial de América del Norte (T-MEC).

Los hombres de negocios odian la incertidumbre, e incertidumbre podría ser el resultado de la medida arancelaria a menos que la administración Trump clarifique con rapidez aspectos que desconocemos.

Específicamente, se necesita saber qué dispararía la imposición de aranceles o su aceleración. La reunión de esta semana entre los cancilleres de México, Marcelo Ebrard y de Estados Unidos, Mike Pompeo, podría hacer imperar el sentido común en este caos, dijo.

En tanto, algunos pequeños y medianos comercios comienzan a hacer sus estimaciones del daño que podrían generarles los aranceles de ser aplicados.

Un ejemplo es la cadena de comida mexicana Chipotle, con sede en Colorado, que estimó el alza de sus costos en 15 millones de dólares este año si llegan a aplicarse las tarifas, que si se vuelven permanentes se vería como atenuarlos o por alza modesta de precios, reportó el canal financiero CNBC.

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