Por Jorge Narváez.

Comprar futbolistas para que no jueguen… suena raro; y más raro si se traen desde el otro extremo del Continente. Sí, raro en cualquier parte, menos en el Club Tigres, donde no se cansan de adquirir elementos para después venderlos a un precio mayor.

Actualmente la directiva se hizo de los servicios de Leonardo Fernández, un joven de tan solo 20 años de edad. Está en la mejor etapa de su vida para demostrar brutalmente su calidad dentro del terreno de juego. Un muchacho uruguayo procedente del Club Fénix y donde perfeccionó su habilidad como extremo derecho.

Lo que todo mundo se pregunta cada vez que Tigres anuncia a un refuerzo, y sobre todo si es un jovencito, es qué tantos minutos le podrá otorgar Ricardo Ferretti.

Con un vasto equipo que le ha funcionado en los últimos años, con el que desde el 2011 ha obtenido cinco campeonatos, y que ya lo quisieran muchos equipos de la Liga Mx, suena casi imposible los nuevos puedan desarrollarse ampliamente.

Leo es un buen elemento, con un gran tiro y movilidad con el balón, sin embargo, siempre se pondrá en duda si la calidad que ha mostrado en su liga y en su país, la pueda replicar en otra liga completamente diferente, en otra ciudad, buena o mala, y con tanta inseguridad, calor y contaminación. Eso sí, por afición no se podrá quejar el uruguayo: exigente a veces, salvaje otras, pero Leonardo tendrá a su favor el impresionante el ambiente que se vive al interior del Estadio Universitario.

El proceso de adaptación siempre será un dolor de cabeza para el jugador. La exigencia de los directivos y la afición es como jugar encañonado, porque quieren ver un verdadero espectáculo de jugadas, y goles desde el primer minuto del Apertura 2019. ¡Suerte con eso, Leo!

La gran pregunta es ¿no habrá jugadores jóvenes en la cantera o mexicanos en otros clubes? Esto en caso de que Tigres y el Tuca estén realmente urgidos de un jugador; si no el club seguirá con su negocio de compra y venta de futbolistas.

@soyjorgenarvaez