Por José Jaime Ruiz.

Rosario Robles Berlanga ya se convirtió en el primer chivo expiatorio de la 4T. Al vincularla a proceso por la llamada “Estafa Maestra”, en la modalidad de ejercicio indebido del servicio público. ¿Se quedará callada Rosario? Por lo visto hoy, no.

Publica La Jornada:

“Rosario Robles Berlanga fue vinculada a proceso por ejercicio indebido del servicio público, al ocasionar un presunto quebranto al erario por 5 mil 73 millones de pesos, cuando estuvo al frente de las secretarias de Desarrollo Social (Sedesol) y de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

“El juez Felipe de Jesús Delgadillo determinó como medida cautelar la prisión preventiva justificada, por lo que Rosario Robles será trasladada al Centro de Readaptación Social Femenil de Santa Martha Acatitla, para evitar una posible fuga durante el tiempo que dure el proceso.

“La audiencia inicial del caso concluyó este martes cerca de las seis de la mañana, en el Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Sur, después de unas 12 horas de diligencia. El juez dio un plazo de dos meses para las investigaciones complementarias.

“Con voz entrecortada, Robles Berlanga pidió al impartidor de justicia seguir el proceso en libertad y no en prisión justificada.”

Voz entrecortada, no como cuando llegó altiva y dijo: “Como lo dictó el juez estoy aquí, estoy aquí, hoy antes de las seis de la tarde para presentar la defensa, para demostrar mi inocencia y confío plenamente en la autonomía del Poder Judicial, y, como siempre se los he dicho, con las faldas bien puestas, tomando al toro por los cuernos y dando la cara.”

La embestida judicial, sin embargo, la orilló casi al llanto, según consiga El Financiero: “La exfuncionaria, al borde del llanto, pidió al magistrado que tomara en cuenta su disposición de comparecer a la audiencia de vinculación del proceso que se celebró el jueves y el lunes”.

En unas horas cambió la actitud de Rosario:

“Juez: le señalo que siempre he luchado como mexicana, como mujer, por el debido proceso, por presunción de inocencia. No entiendo el apetito del Ministerio Público, pero varios que han querido procesar están sustraídos de la justicia.

“A mí no me acusan del desvío de 5 mil 73 millones de pesos, se me quiere juzgar a través de terceros. Yo no tengo los millones para irme a vivir a Canadá y luego de regresar a México. Por eso le pido que mi proceso se lleve a cabo en libertad, porque siempre he sido una mujer luchadora, he vivido en la Ciudad de México 24 años en Los Reyes Coyoacán”.

Desde hoy gira la estrategia jurídica de Robles Berlanga, a partir de su vinculación –falta ver qué sucede con su amparo en contra de una orden de arresto–, la estrategia se politiza al implicar a José Antonio Meade y a Enrique Peña Nieto, aunque se ve innecesario implicar como justificación a Napoleón Gómez Urrutia.

“El ex candidato presidencial del PRI, José Antonio Meade Kuribeña, tuvo conocimiento de las anomalías detectadas por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en la extinta Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), cuando Rosario Robles Berlanga fue titular de esa dependencia.

“Los abogados de Rosario Robles señalaron que en la carta de entrega recepción a Meade, cuando éste asumió la titularidad de Sedesol en 2015, se informó sobre cómo se solventaron algunas observaciones de la auditoria y cuáles quedaban pendientes”, informa La Jornada.

Da a conocer La Vanguardia:

“Según Rosario Robles, le dijo al presidente Peña Nieto de estas irregularidades por diferentes vías y en distintos momentos: en giras de trabajo y en reuniones de gabinete. 

“(…) La comunicación entre Rosario Robles y el presidente ocurrió a través tres vías: reuniones de gabinete, giras de trabajo que compartieron y vía telefónica a través del ‘teléfono rojo’, argumentaron los abogados de la exsecretaria. 

“Tras 10 horas de audiencia, la defensa de Robles expuso que las acusaciones de la Fiscalía General de la República sobre la omisión de informarle a su superior jerárquico, en este caso al expresidente Peña Nieto, no tienen sustento debido a que sí se le comunicó y con ello se demuestra la ‘voluntad’ de la funcionaria en atender las irregularidades señaladas por la ASF.”

En la mañanera de hoy, el presidente Andrés Manuel López Obrador ya no habló de que Rosario fuera un chivo expiatorio, aunque parece que lo es. López Obrador destacó la autonomía del Poder Judicial y de la Fiscalía –ha hablado con Alejandro Gertz Manero sólo dos veces y en encuentros oficiales, dice que no han tenido comunicación por teléfono ni usa palomas mensajeras. Y enfatizó: “No es un asunto nuestro. Tampoco soy Poncio Pilatos”. Y también giró diciendo que es un logro que no haya impunidad y que ahora en México exista un auténtico Estado de derecho.

Si Andrés Manuel no se lava las manos, ¿ya cambió su actitud de perdonar la corrupción pasada y darle vuelta a la página? ¿Quedará Rosario como el chivo expiatorio? ¿Y la inmensa red de corrupción de la “Estafa Maestra”?

@ruizjosejaime

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.