La fama repentina y el impacto social a nivel nacional e internacional han sido tan solo herramientas para la actriz mexicana nominada al Óscar, Yalitza Aparicio, con las cuales pretende ser modelo de impacto para derribar barreras como la discriminación a mujeres y personas indígenas.

Tras una visita a tierras regias para impartir idealismos de equidad de género, la famosa actriz reconocida por su papel en la película de Alfonso Cuarón, “ROMA”, protagonizó el Foro equidad de Género 2019 del Tecnológico de Monterrey. Ante toda una comunidad estudiantil, dictó su experiencia como actriz, pero sobre todo como modelo a seguir para destacar la grandeza de las comunidades indígenas.

“En el entorno cultural donde yo nací aún predomina el machismo, por lo tanto, te llegan comentarios que dicen ‘para que estudias, que los maridos te mantengan’. En mi casa mis abuelos que son de otra generación me decían ‘tú tienes que trabajar, estudia porque jamás habrá un hombre que te deje hacer lo que tú quieres, y un hombre no tiene por qué medir lo que quieras’”, mencionó Aparicio.

Además, se mostró orgullosa de transmitir un mensaje a favor del feminismo, resaltando que la igualdad de oportunidades es un elemento sustancial para la conformación de derechos en un contexto donde la superioridad entre géneros no debe existir.

“Soy feminista chapada a la antigua”.

“Pienso en que tengo hermanos y papás, y pienso que soy feminista porque no busco la superioridad ante otro género. Una equidad de género es que se brinden las mismas oportunidades tanto a hombres como mujeres, me he unido a campañas a favor de esto”, dijo la actriz.

A pesar de las críticas diversas por el éxito de la actriz, destacó que la mejor manera de manejarlas es ser tolerante y respetar las opiniones de los demás, pues aseguró que cuando uno invierte exhaustivamente su tiempo en trasmitir mensajes de odio, se debe a la esencia de una persona.

“Las personas dan lo que tienen, y si surgen esos comentarios es porque es su esencia y yo no iba a tratar de cambiar a alguien y hacerlo pensar como yo quisiera, si yo quería que me respetaran necesitaba respetar su forma de pensar”.

“Yo quería que ellos se dieran cuenta que no debes hacer caso a comentarios negativos. A fin de cuentas, no te conocen, no saben nada de ti, conocen tu nombre, pero no tu historia”, dijo.

Es así como aterrizó que los comentarios discriminatorios también se hicieron común posterior al éxito de la cinta, mismos que también reconoció se deben a la ignorancia, un elemento que ha logrado desconocer la historia de comunidades que hablan lenguas indígenas.

“Para que México logre cambiar su chip es importante cambiar primero nosotros, pero también es cuestión de educación. Es algo que he aprendido como maestra; la importancia de motivar y apoyar a los alumnos para los niveles básicos es indispensable que se usen los valores, pero es responsabilidad de todo”, mencionó.

Como objetivo para sus próximos años de carrera, aseguró que continuará demostrándole al mundo que existe una diversidad muy grande en México que tiene que ser valorada, siempre y cuando coexista la empatía en una nación a favor del apoyo mutuo en cuanto a libertad de derechos.

“Con el hecho de ser feminista, quisiera que aprendiéramos que sí se pueden hacer las cosas, y que el único pie que nos impida lograr algo debe ser el que nos ponemos nosotras mismas”, señaló.

No obstante, aseguró que, además de continuar con su mayor pasión que es ser maestra, buscará ampliar sus conocimientos en el mundo del cine, siempre y cuando se respeten sus decisiones para hacer aquello con lo que se sienta cómoda.

“Continuaré con el activismo (del feminismo y la no discriminación a comunidades indígenas), quiero hacer tantas cosas; a veces las cosas van cambiando de acuerdo al momento, no tengo una meta fija, sé lo que quiero, pero no sé cuándo pasará”.

“Sé hacia dónde voy y hacia dónde no quiero regresar”, puntualizó la actriz.

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