En vísperas del 70 aniversario de la fundación de la República Popular de China, las manifestaciones en Hong Kong se intensificaron con violentos enfrentamientos en varios puntos de ciudad y nuevos actos de represión policial.

En la decimoséptima jornada semanal de manifestaciones antigubernamentales, la policía de Hong Kong disparó al aire contra los manifestantes en el central distrito de Causeway Bay, luego de que algunos inconformes arrojaron bombas de gasolina y ladrillos contra los uniformados.

Los enfrentamientos se extendieron al área de Wan Chai y el distrito del Almirantazgo, donde multitudes enojadas rodearon en las primeras horas del día a un grupo de oficiales que realizaban paradas y registros a jóvenes que se encaminaban a participar en la nueva jornada de protestas.

La policía también lanzó gases lacrimógenos desde el techo del edificio del Consejo Legislativo, mientras otros activistas pintaron grafitis en comercios y levantaron barricadas con botes de basura y escombros en los alrededores de la estación del metro Wan Chai, informó Hong Kong Free Press.

Los manifestantes, muchos de ellos vestidos de negro y el rostro cubierto, destruyeron pancartas sobre las celebraciones del 70 aniversario de la fundación de China Popular y prendieron fuego a sus barricadas improvisadas para bloquear el acceso de policías antidisturbios.

Muchos otros inconformes, que sostenían banderas “Chinazi”, una versión de la bandera china con estrellas amarillas, en forma de suástica, fueron repelidos con gases lacrimógenos o cañones de agua pintada de azul, color usado en muchas partes del mundo para facilitar la identificación de delincuentes.

Los manifestantes gritaron consignas contra China y pidieron cumplimiento a las cinco demandas que han exigidos durante las protestas, incluidas el respeto a la democracia, sufragio universal y retiro de todos los cargos contra sus compañeros que han sido arrestados.

En tanto, alrededor de 200 hongkoneses pro Beijing, se reunieron en la cima del Pico Victoria, vestidos con camisetas rojas para entonar el himno nacional chino y gritar consignas de respaldo al gobierno chino y corear al unísono: “¡Amo a China!”.

Ante las marchas convocadas para este domingo, denominadas “Día Mundial de la Tiranía”, algunas tiendas cerraron, mientras que el servicio del metro fue suspendido para evitar que fuera blanco de disturbios, como ha sucedido en las semanas anteriores.

El centro financiero hongkonés se ha visto afectado desde hace más de tres meses por manifestaciones masivas, en contra de un proyecto de ley de extradición propuesto a China, aunque ahora se han convertido en un movimiento en favor de democracia.

Las manifestaciones no autorizadas ocurren después de que el sábado por la noche, decenas de miles de personas se manifestaron frente a la sede del gobierno de Hong Kong para conmemorar el quinto aniversario del “Movimiento de los Paraguas”, el primero prodemocrático en el territorio en 2014.

Al igual que este domingo, la Policía disparó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes que ayer arrojaron bombas de gasolina y rocas, rompieron ventanas de oficinas gubernamentales y bloquearon una carretera clave de Hong Kong.

Policía de Hong Kong enfrenta a manifestantes prodemocracia

La policía de Hong Kong disparó este domingo gas lacrimógeno y pimienta para dispersar a los manifestantes antigubernamentales, que salieron a la calle en el llamado “Día Mundial contra la Tiranía”, a pesar de que la protesta no fue autorizada.

La protesta de este domingo se registró en el marco de la décimo séptima semana de protestas, luego de que la víspera los manifestantes conmemoraron cinco años de la “Revolución de los paraguas”.

La policía hongkonesa se enfrentó a los manifestantes que les lanzaron cócteles molotov, en al menos una céntrica estación de metro, y las fuerzas de seguridad optaron por desplegar a las unidades especiales.

El “Día Mundial contra la Tiranía” se celebra en varias ciudades del mundo, entre ellas Taipéi.

La víspera los organizadores de un mitin aprobado para conmemorar los cinco años de la Revolución de los Paraguas, fueron obligados a terminar antes de la hora prevista por los enfrentamientos entre radicales y policías, que usaron cañones de agua.

Ahora el gobierno espera que el día más conflictivo sea el martes 1 de octubre, momento en en el que se conmemora el septuagésimo aniversario de la fundación de la República Popular China.

Las protestas, que se convirtieron en masivas en junio a raíz de una polémica propuesta de ley de extradición, han cambiado hasta convertirse en un movimiento que busca una mejora de los mecanismos democráticos que la rigen y una oposición al autoritarismo de Beijing.

Carrie Lam, la líder del Ejecutivo de Hong Kong, partirá a Beijing el lunes para celebrar el 70 aniversario de la fundación de la República Popular de China, regresará el martes por la noche, destacó Channel News Asia.

La víspera miles de hongkoneses, coreando consignas, marcharon y se congregaron cerca de la oficina del jefe del Ejecutivo, como sucedió el 28 de septiembre de 2014, cuando se exigía la introducción del sufragio universal para elegir al jefe del Ejecutivo local.

En esa ocasión, los manifestantes abrieron paraguas para defenderse de los gases lacrimógenos utilizados por los agentes policiales y por ello el término “Revolución de los paraguas” comenzó a ser usado tanto por los medios de comunicación como por los inconformes.

Cinco años después, los manifestantes desplegaron una enorme pancarta con la leyenda “Estamos de vuelta” frente a las oficinas del gobierno.

Este sábado, uno de los líderes de la “Revolución de los paraguas”, el activista Joshua Wong, anunció que tiene la intención de presentarse a las elecciones locales de noviembre y advirtió que cualquier intento de descalificación hacia su propuesta sólo generará más apoyo de sus seguidores.

Wong, de 22 años, consideró que los comicios son cruciales para enviar un mensaje a China de que la población está ahora más decidida que nunca a ganar la batalla prodemocracia.

A pesar de que la jefa del gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, retiró el 4 de septiembre el proyecto de ley, los manifestantes mantienen las movilizaciones, exigiendo amnistiar a los detenidos durante las protestas, iniciar una investigación independiente sobre el excesivo uso de la fuerza policial y relanzar reformas políticas.

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