En México, la adicción a las drogas es un serio problema de salud pública, que se agrava cuando afecta a los menores de edad.

Quitar vidas y prostituirse, lo que están dispuestos a hacer por una dosis

En entrevista con el noticiero En Punto, de Televisa, Alejandro contó que comenzó a probar drogas a los 13 años: “Empiezo a probar la marihuana […], a probar los psicotrópicos, popers, inhalantes, o sea, lo que me sacara de la realidad […]. Yo dejo de estudiar, empiezo a delinquir […]. Cuando necesitas conseguir para consumir y entonces hasta a quitar vidas […], también el prostituirse”.

Su madre le pagó dosis para que no sufriera

Su madre asegura que sufrió al ver a su hijo consumirse.

“Les puedo asegurar a esas madres que me están viendo, que en aquel entonces eran lágrimas de dolor. ¿Usted sabe lo que es que una madre le tenga que dar a un hijo para un consumo? ‘Mamá, por favor, por lo que más quieras, yo me siento muy mal’, y sacar de mi bolsa y darle.

Actualmente, Alejandro está por cumplir 20 años acudiendo a un Centro de Autoayuda.

“Hagan algo por sus hijos, porque la verdad es duro, es triste tener que ver a un hijo drogándose”.

Sólo 5 de 100 logran mantenerse limpios

De acuerdo con expertos en adicciones, solo cinco de cada 100 adictos que se someten a un tratamiento de rehabilitación, se mantienen sin consumir drogas. Luis Ling Ruiz, psicólogo clínico especialista en adicciones, dice que “Estamos hablando de que sólo un 5 por ciento de gente que quiere de verdad salir de la adicción y que logra el propósito”.

“Es más fácil conseguir un gramo de coca en la noche que un vaso con agua”

A Karla, por ejemplo, el consumo de cocaína la enganchó a los 18 años. Asegura que podía ser funcional en su trabajo y familia consumiendo hasta dos gramos en una noche: “Echar unas copas, luego antro, inhalar un poco, luego casa, bañarte, arreglarte, desayunar otra vez, y otra vez alcohol, otra vez coca”.

Ahora se encuentra bajo supervisión psiquiátrica tras una recaída: “Creo que es más fácil conseguir un gramo de coca en la noche que un vaso con agua”.

México carece de estadísticas precisas sobre muertes por drogas

No se sabe con certeza cuál es el número de muertes en México por el consumo de drogas ilegales. María José Martínez Ruiz, experta en adicciones, dice que “aún hay un problema de registro en la cuestión de defunción, porque a lo mejor puede que haya consumido una sustancia y haya sido la causante de que tuviera un paro cardiaco […], pero quizá en el registro no queda anotado que era un consumidor de cocaína”.

En el caso de los suicidios, de acuerdo con el Inegi, en 2016 se registraron 6 mil casos: 108 de ellos por una sobredosis de medicamento o droga. La maestra en Psicología Transgeneracional, Adriana Páramo, dice que “El camino que tiene un adicto si no suelta la sustancia es que va a terminar en un hospital, que va a terminar en la cárcel o que finalmente se va a morir”.

Alicia, quien estuvo a punto de morir por consumir cocaína y que ahora está en un centro de rehabilitación, afirma que llegó a prostituirse por una sola dosis: “Un día llegue hasta Cancún […], había un señor en esa habitación. Ese día consumí 3 gramos de cocaína. Fui dama de compañía, sí, muchas, muchísimas veces. Toqué fondo por la prostitución”.

Con información de En Punto

Fotografía: María José Martínez / Cuartoscuro