Al asegurar que no le preocupa el proceso de sanción que inició el Congreso local en su contra, el gobernador Jaime Rodríguez Calderón dijo que, de ser destituido, se iría “pa´l rancho, a jalar”.

En entrevista, el mandatario estatal dijo estar tranquilo, pues no cometió ninguna irregularidad ni desvío de recursos públicos en el acopio de firmas a favor de su candidatura presidencial, como se le acusa. Cuestionado sobre su proceder en caso de ser sancionado, aseguró que acataría la resolución.

“Me iría pa’l rancho a jalar… Yo siempre he dicho que el Congreso tendrá que actuar en base a la ley y yo también, es decir, aquí no hay una confronta, no me voy a confrontar en ese sentido”.

Sin embargo, insistió en que el Poder Legislativo no tiene facultades para sancionarlo, y es lo que se discutirá ante la Suprema Corte de Justicia de la Nacional.

El Gobernador ha insistido en un caso similar, en el estado de Durango, el Máximo Tribunal determinó que los legisladores no podían sancionar al alcalde José Ramón Enríquez Herrera. Asegura que todo este asunto no es más que parte de la obsesión el Senador Samuel García Sepúlveda, quien busca destituirlo para ganar votos rumbo a la Gubernatura en 2021.

“Yo no cometí ningún error, lo voy a probar, obviamente el Congreso me va a escuchar, que también ellos me van a citar por ahí, no estamos peleados, hay una obsesión del Senador Samuel García en ese tema. Es una obsesión de él, y evidentemente ninguna obsesión debe estar sobre la ley”.

Posteriormente, ante empresarios reunidos en la presentación del Modelo de Trabajo para el Desarrollo Económico, dijo que incluso planteó a los diputados locales que lo destituyan, y se hagan cargo de los problemas del Estado.

“Les dije a los diputados, ya quítenme mañana, ya me quiero ir de vacaciones, y les dejo los líos a la chin…, pues. Decía mi papá, métanse al zoquete para que sepan qué es patinar”.