Representantes de la sociedad civil, instituciones de salud públicas y diputados federales se pronunciaron a favor de que no sólo se actualice el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios para bebidas azucaradas y tabaco, sino que se aumente al menos 20 por ciento.

Al participar en el parlamento abierto “Análisis de impuestos saludables IEPS”, en la Cámara de Diputados, expusieron que los gastos de enfermedades no transmisibles como obesidad, diabetes, hipertensión y deficiencias en los riñones, entre otras, representan un gasto más elevado que el “huachicol”.

Ante sistemas de salud pública colapsados, urgieron a instrumentar acciones de prevención, educación, así como crear espacios gratuitos para ejercitarse; como etiquetado claro y, sobre todo, que tomen conciencia de la gravedad que representan sobre todo la obesidad y el tabaquismo.

Además, especialistas y representantes de organizaciones como Contrapeso, El Poder del Consumidor, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) y la Comisión Nacional Contra las Adicciones, resaltaron la importancia de garantizar que los recursos captados por este impuesto sean para el sector salud.

El diputado Manuel Huerta Martínez, secretario de la Comisión de Salud en San Lázaro, dio a conocer una propuesta de iniciativa, para que el cobro de ese impuesto a bebidas azucaradas sea de dos pesos por litro.

Recordó que, en la propuesta del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, se prevé ajustar el IEPS de 1.17 pesos por litro a 1.27 pesos, aunque, expuso, si se eleva a dos pesos por litro se obtendrían 50 mil millones de pesos al año.

Los recursos que se recauden deberán destinarse al Instituto Nacional de Salud para el Bienestar, que está por crearse; en fomento de las acciones para combatir la obesidad y sobrepeso de las niñas, niños y adolescentes en el país.

En las exposiciones se resaltó que males como sobrepeso y diabetes son padecidas por gente cada vez más joven, y que 70 por ciento de la población en México sufre de obesidad, “seremos la primera generación que los hijos mueran primero que los padres”.

Tonatiuh Barrientos, director del Centro de Salud Poblacional del INSP, estimó que el alza de dos pesos al impuesto derivaría en una reducción de entre 6.9 y 9.6 por ciento en la prevalencia de la obesidad y se podrían prevenir entre 184 mil y 341 mil casos de diabetes.

A su vez, Ana Larrañaga, integrante de la organización civil Contrapeso, señaló que el incremento en por lo menos 20 por ciento del IEPS para bebidas azucaradas permitirá reducir de 166 litros a 120 litros el consumo per cápita.

También Katia Contreras, integrante de la Alianza por la Salud Alimentaria, opinó que dichos candados deben considerar los servicios básicos en las comunidades más vulnerables del país, incluidas las indígenas.

Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor, recordó que hace cuatro días la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) informó que México es el país con el costo más alto por obesidad, y los problemas asociados con ese padecimiento le cuestan a México 5.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

México, enfatizaron, ha sido punta de lanza en el mundo al imponer cobro de impuestos a bebidas azucaradas, así como al tabaco; sin embargo, ya otros países lo han superado al aplicar medidas más severas.

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