Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

La columna “Trascendió” del periódico Milenio Monterrey revela que el miércoles pasado, en el Becco del Four Seasons de la Ciudad de México, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar, y la alcaldesa de Escobedo, Nuevo León, Clara Luz Flores, se reunieron para cenar. Clara Luz indicó al medio que el encuentro fue “casual”, sin embargo, existió una reservación a nombre de Carlos Salazar, por eso la pregunta de la columna, ¿dónde quedó la bolita?

La bolita no ha quedado, todavía, en ningún lado, al menos en lo que se refiere a la candidatura de Morena a la gubernatura de Nuevo León. Clara Luz le disputa la designación morenista a la diputada federal Tatiana Clouthier quien encabeza todas las encuestas. Tatiana cuenta, al interior del partido, con cerca del 70 por ciento de simpatías de posibles consejeros y consejeras, mientras Clara Luz apenas roza el 10 por ciento debido al trabajo operativo de su esposo, el también priista Abel Guerra.

Clara Luz Flores no va a renunciar, aún, al PRI porque no tiene asegurada la candidatura de Morena y en el partido ya la ven como una advenediza, no como a Tatiana, quien despuntó al ser la coordinadora de la campaña electoral de Andrés Manuel López Obrador. La alcaldesa de Escobedo tendrá que esperar hasta el final, estirar la liga lo más posible y, si no ve posibilidades, quedarse en el tricolor e intentar una mancuerna con el exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, como candidato a la gubernatura y ella como candidata a la alcaldía de Monterrey.

El acercamiento de Clara Luz hacia Carlos Salazar tiene que ver con un análisis de posibilidades, cierto, pero también con amarres. La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, mantiene su simpatía por la alcaldesa, como también el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, vía Abel Guerra. La pareja de Escobedo no tiene acceso al presidente López Obrador, acceso con derecho a picaporte que sí tiene Carlos Salazar quien, aunque él diga lo contrario, es un precandidato natural por Morena para contender por la gubernatura de Nuevo León.

Clara Luz ya no tiene ninguna posibilidad de ser la candidata priista a la gubernatura de Nuevo León, sus coqueteos con Morena la excluyen; tampoco sería la candidata de Morena, ya que los militantes la desdeñan, la consideran oportunista. Su única posibilidad es que desde la Presidencia de la República la impongan. Una posibilidad remota porque hasta otra de sus madrinas, Yeidckol Polevnski, sigue a la baja. Así que sólo una decisión vertical le ayudaría.

¿Y dónde quedó la bolita con Carlos Salazar? Lo mismo. Sería candidato gracias a los oficios de la verticalidad y su cercanía con el presidente (algo que siguen viendo mal los grupos de poder económico de Nuevo León). Alain Touraine aseguraba que la democracia “tiene por fin principal asegurar la igualdad no sólo de los derechos sino también de las posibilidades”. No hay igualdad. Las posibilidades se le están cerrado a Clara Luz y se mantienen abiertas, muy abiertas para Carlos Salazar.

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