La titular de la Secretaría de Energia (Sener), Rocío Nahle, adelantó que el gobierno federal planea “racionalizar” el consumo de petrolíferos en el país, a pesar de que su consumo está cayendo.


En la presentación del Balance Nacional de Energía 2018, documento que fue difundido el pasado 24 de enero, la encargada de política energética de México señala que se buscará “desarrollar una cultura de consumo responsable y administrado de petrolíferos”, sustituyendo usos por la electricidad.


Los petrolíferos de mayor demanda son las gasolinas y el diesel, que representan 29.82% del consumo energético nacional.


La estrategia parte del hecho de que al cierre de 2018, “se produjo 29.8% menos energía de la que consumen las diversas actividades dentro del territorio nacional”.


Además, la Sener sostiene que “2018 es el cuarto año consecutivo en que México muestra dependencia de importaciones de energía para satisfacer su demanda”.


“El índice de independencia energética, que muestra la relación entre la producción y el consumo nacional de energía, fue equivalente a 0.70; este resultado implica que la cantidad de energía producida en el país fue de un tercio menor a consumida en el territorio nacional“, añade la dependencia.


En el documento, la Sener reconoce que la caída de la producción de petróleo ha sido un factor determinante en estos resultados, pues “es el principal elemento que define el comportamiento de la producción de energía a nivel nacional”, pues en 2018 contribuyó a que la producción de energía primaria disminuyera 7.7% respecto a 2017.


México, agrega, es un país que figuraba históricamente como productor neto de energía, gracias al aprovechamiento de sus recursos energéticos primarios, especialmente de hidrocarburos; sin embargo, de 2012 a 2018 la producción ha caído a un ritmo acelerado de 33.12%, afectando drásticamente a la disponibilidad de energía a la que el país tiene acceso, provocando un crecimiento de las importaciones.


Señala que la mayor parte de la oferta de energía primaria fue enviada a centros de transformación (Sistema Nacional de Refinación), lo que permite obtener productos más útiles para el consumo nacional como las gasolinas y naftas.


En el transcurso de 2018 se enviaron 3 mil 570.66 PJ de energía primaria a estos centros, 11.8% menos que en 2017, flujo cubierto casi totalmente por petróleo crudo.


Por ello, la producción bruta de energía secundaria obtenida de los centros de transformación se redujo 7.9%, en especial la producción de gasolinas y naftas cayó 12.71%, mientras su consumo bajó 6.9%
La titular de la Sener señala que las Empresas Productivas del Estado, Pemex y CFE, “serán objeto de especial atención a fin restablecer el pleno uso de su capacidad instalada y llevar a cabo la ampliación para el incremento de la producción que permita la disminución de las importaciones hasta llevar los indicadores a la suficiencia del abasto interno y punto de equilibrio en el comercio exterior”.

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