El gobierno de México, a través de la titular de la Secretaría de Energía (Sener), Rocío Nahle, generó polémica este jueves durante una reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), luego de rechazar una propuesta de acuerdo para sacar adelante la disputa y crisis por el precio de los barriles de petróleo

De acuerdo con la agencia Bloomberg, Nahle prolongó por más de 5 horas el encuentro, al que México asistió en calidad de socio, pero no miembro, debido a su resistencia respecto a la reducción en la producción de los barriles que corresponderían al país. 

El acuerdo fijó una reducción de 400 mil barriles diarios menos para México, en tanto que Nahle buscaba que sólo fueran 100 mil. Finalmente, el ministro de Energía de Irán confirmó el consenso entre los países miembros de la OPEP y confió en la posterior aceptación mexicana.

En su cuenta de Twitter, la titular de la Sener expuso la propuesta que hizo a nombre del gobierno de México y señaló que, para los próximos dos meses, la producción pasaría de mil 781 millones de barriles de petróleo, a mil 681 millones de barriles de petróleo

Según los informes, Nahle abandonó la reunión sin sumarse a la iniciativa acordada por el resto de los países. El encuentro se realizó a través de videollamada y se espera que mañana viernes 10 de abril, el gobierno mexicano finalmente acepte las condiciones del acuerdo, luego de una posible consulta con el presidente AMLO

El encuentro de la OPEP

La OPEP y Rusia buscaban que la reducción en la producción fuera de 10 millones de barriles diarios durante dos meses.

El presidente estadounidense Donald Trump dijo haber conversado con el mandatario ruso Vladimir Putin y el rey Salman de Arabia Saudí sobre las negociaciones.

Se necesita una reducción drástica de la producción, la principal arma de los miembros de la organización y sus aliados, para hacer frente a la caída de la demanda, en un mercado que ya estaba en superávit antes del inicio de la pandemia.

Rusia, segundo productor mundial, parece dispuesta a cooperar esta vez, al contrario de en la anterior cumbre, que se saldó con un fracaso y una guerra de precios entre los principales productores.