Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

Hace unos días leí en el periódico El Norte:

“Los Diputados locales buscan ‘arrebatarle’ al Gobernador el control en el nombramiento de los titulares de Agua y Drenaje, la Red Estatal de Autopistas (REA), Metrorrey, Simeprode y el Instituto de Movilidad.

“Con reformas constitucionales y cambios a las leyes que crean esos organismos descentralizados, el Congreso nombraría -con el voto de al menos 22 de los 42 Diputados- a los titulares y les tomaría protesta, facultades que actualmente son del Ejecutivo.

“El 14 de mayo, los líderes de las fracciones del PRI, Francisco Cienfuegos; del PAN, Carlos de la Fuente; de Nueva Alianza, María Dolores Leal; del PT, Asael Sepúlveda, y la Independiente Progresista, Claudia Tapia, propusieron reformas a cinco leyes para que en esos organismos haya un Comité de Selección que proponga a quienes puedan dirigirlos, pero el Congreso será quien los nombre”.

Este plan constituye la continuidad transexenal del PRIAN ya no sólo manipulando al Poder Legislativo sino ejerciendo desde la partidocracia un poder metaejecutivo porque tendrían a su disposición los jugosos presupuestos de Agua y Drenaje, la Red Estatal de Autopistas, Metrorrey, Simeprode y el Instituto de Movilidad.

En principio, asistimos a un manotazo real de un poder sobre otro, no esos manotazos ingenuos del gobernador Jaime Rodríguez Calderón de “clausurar” el recinto del congreso por cuestiones de salud. ¿Hasta dónde han llegado los acuerdos entre el coordinador de la fracción priista, Francisco Cienfuegos, el alcalde panista de San Nicolás, Zeferino Salgado, y el Bronco?

No sabemos los alcances, lo único real es que el actual congreso ha salvado una y otra vez la cabeza de Rodríguez Calderón… y lo seguirá haciendo.

El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, tiene muy cuesta arriba no ser el candidato del PRI a la gubernatura, eso probablemente lo logre, sino obtener la gubernatura misma. Parecería que el grupo del diputado Cienfuegos da por descontado que Adrián perderá, por eso la urgencia de arrebatarle los nombramientos al próximo gobernador ya que, de llegar a la alcaldía de Monterrey, Paco sería un gobernador alterno al mangonear a los titulares de las dependencias referidas porque le deberían el puesto.

En el futuro puede existir una ruta de colisión entre Cienfuegos y el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, porque los intereses del futuro político de ambos necesariamente se confrontarán. ¿Puede Adrián sacrificar su búsqueda por la gubernatura? Sí. ¿Puede Paco sacrificar su búsqueda por la alcaldía de Monterrey? No. En política la ambición cuenta, y cuenta mucho.

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