Por Félix Cortés Camarillo

La autoridad mexicana insiste en abundar en el cantinflismo que enriqueció la Chimultrufia.

Desde las más encumbradas instituciones del país se hace ostentoso desdén del cubrebocas que en todo el mundo es la esencial prevención para evitar la extensión del coronavirus, y las directrices que deben ser sugerencias y en realidad son de obligatoriedad han estado limitando la posibilidad de recuperar la actividad económica de cines, teatros, cantinas, bares y antros, dejando a cientos de miles de mexicanos sin empleo, ingresos y seguridad.

La ambigüedad con la que hoy lunes en la capital del país se permite la moderada reapertura de ciertos centros de convivencia es un buen ejemplo. ¿Cuál es la diferencia entre una cantina y un restorán? En mis tiempos, la botana, que fue una muy digna traducción de las tapas españolas, eran un sustituto gratísimo del lunch estadunidense, que se nos estaba introduciendo por Detroit. Si mis cantinas favoritas -que permanecen en mis afectos- siguen sirviendo chicharrón en salsa verde, pollo almendrado y caldo de habas ya podrán hoy abrir en la capital por ahí del mediodía en la esquina de Ayuntamiento y Dolores, o dos cuadras adelante en el cruce de Ayuntamiento con Luis Moya, a media cuadra de la XEW y que se llama La Castellana,y que sin duda fue fundada por un español. Eso siempre y cuando ya no se llamen cantinas ni bares sino restaurantes.

El verbo político mexicano actual es el del mambo: Qué sí, que no, que viva el mambo.

Los dóciles legisladores de Oaxaca -y por ahí andan los lameculos de Nuevo León- ya votaron a favor de prohibir la venta a menores de sodas, que así le decimos a los refrescos embotellados aquí en el Norte, y de papitas fritas que los políticos capitalinos llaman allá comida chatarra. Eso dizque para suprimir la obesidad, la diabetes, la hipertensión y cualquier otra condición que les lleve a la muerte por el Covid 19.

Salvo la afiliación a la Cuarta Simulación.

En realidad, considerando a todos nuestros hijos y nietos en deficientes mentales que necesitan que pensemos en lugar de ellos.

PREGUNTA para la mañanera porque no me dejan entrar sin tapabocas : con todo respeto, Señor Presidente, ¿cuánto cuesta la prima del seguro contra todo daño que tiene que pagar la SedeNa por el avión TP01 que está en proceso de renovación?

‎felixcortescama@gmail.com

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