La organización Tec-Check impulsa una queja colectiva de más de 200 pasajeros en contra de Interjet para que la aerolínea reembolse 3 millones de pesos por vuelos no operados que se han cancelado bajo la excusa de la pandemia de coronavirus.

La queja colectiva se interpondrá ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y de acuerdo con el cofundador, Max Murk, se prevé que las acciones en contra de la aerolínea se tramiten a principios de noviembre para iniciar un proceso de conciliación que podría ser rechazado y por ende, concluir con un juicio mercantil.

El objetivo es que Profeco emita una postura respecto a la legalidad en la emisión de los vouchers para exigir a Interjet no sólo la devolución del costo de los boletos, sino la Tarifa de Uso de Aeropuertos (TUA) que la aerolínea ha retenido de manera ilegal con certificados electrónicos tras la cancelación de los vuelos a modo de compensación para los viajeros.

El problema es que la compensación obliga a los pasajeros a utilizarlos en otro vuelo, pese a que Interjet ha dejado de operar más del 60 por ciento de sus rutas a nivel doméstico por la falta de aviones en su flota y como parte de un ajuste en respuesta a la baja demanda por el impacto de la pandemia de coronavirus en México.

Los usuarios se quejaron de que los vouchers no pueden usarse en la misma ruta dado que han cesado operaciones o porque el costo del vuelo se elevó con respecto al precio inicial, por lo que el objetivo de Tec-Check es fortalecer los derechos de los consumidores y brindarles una voz sobre todo en tiempos de “crisis económica” por encima de los intereses de los dueños de las empresas.

De acuerdo con Florentina García y Maz Murk, fundadores de la organización, la queja colectiva contra Interjet pone de manifiesto cómo los consumidores se quedan sin su dinero y son obligados a aceptar compensaciones que no cubren sus necesidades pese a los antecedentes de la aerolínea.