Por Félix Cortés Camarillo

Y tomados los cinco panes y los dos peces

Mirando al cielo bendijo y partió los panes

Y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante

Y repartió a todos los dos peces.

Y comieron todos y se hartaron

Y los que comieron eran cinco mil hombres.

Evangelio según San Marcos, Capítulo 6, versículos 41 a 44.

Lo que voy a abordar ahora tiene poco que ver con los evangelios.

O tal vez sí: siempre se ha encontrado similitudes entre la doctrina cristiana y la justicia social. El presidente López hace repetidas menciones a esa doctrina y a los decires del papa Francisco; por otra parte los enemigos de Andrés Manuel están a cinco minutos de calificarlo de comunista, sin tener la menor idea de los principios de justicia social de esa doctrina. Por ello voy a refrescarle la memoria a algunos y abrirle las entendederas a los más jóvenes.

Ahora que ya pasaron tantos años de la caída del muro de Berlín y del desplome de la Unión Soviética, vale la pena mencionar que el principio de justicia del socialismo rezaba que la sociedad debía pedirle a cada ciudadano según sus capacidades y recompensarlo según sus merecimientos. El comunismo, su etapa inmediata superior exigía de cada ciudadano según sus capacidades y prometía recompensarle según sus necesidades. Una excelsitud que nunca llegó a consumarse. Jesús repartiendo panes y peces fue el que más se acercó a ella, al cubrir las necesidades sin pedir nada a cambio.

Los diez gobernadores mexicanos rebeldes aducen que el gobierno central del presidente López no respeta ni siquiera el primer principio: no recompensa a sus estados de acuerdo a lo que esos estados aportan al centro; mucho menos les reparte lo que esos estados necesitan. Por eso amenazan con abandonar el pacto federal como está formulado ahora. En realidad, lo que ellos quisieran es un nuevo pacto fiscal, que les dé un poco más de pan y un poco más de peces.

López Obrador se defiende. En este reparto de panes y peces a los estados en rebeldía se les otorga lo que la ley indica, ni un quinto más. Agrega incluso que algunos de estos acreedores han quedado a deber en lo que al centro deben entregar; esto en materia de impuestos.

Desde luego que el presidente López está a muchos años luz de las doctrinas del socialismo y el comunismo. En realidad, es uno de los presidentes más representativos del sistema neoliberal que tanto critica. El asunto, con los gobernadores, es si el presidente mantiene los principios cristianos a los que tanto alude y los que tanto presume.

Mientras tanto, el asunto parece estar en manos de los fariseos y los escribanos.

PREGUNTA para la mañanera porque no me dejan entrar sin tapabocas: con todo respeto, Señor Presidente, estamos a punto de llegar a cien mil muertos oficiales por la pandemia ¿piensa usted que a esos muertos y sus familiares les consuele que la bandera se quede a media asta tres días? Y que a los que tenemos miedo al contagio nos devuelva la calma?

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