Por José Jaime Ruiz

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En estos momentos el fiel de la balanza de la oposición a Morena en Nuevo León para el 2021 es el Partido Acción Nacional o, concretamente, la dirigencia real. Si por el alcalde de San Nicolás fuera, se aliaría, los negocios mandan, con Francisco Cienfuegos para la alcaldía de Monterrey y buscaría un personaje acorde al PAN para la gubernatura. Los diputados Raúl Gracia y Víctor Pérez tal vez piensen otra cosa: lo suyo sería MC con Luis Donaldo Colosio para la gubernatura y otro diputado, Martín López, para Monterrey.

Las rupturas son indispensables para la política. Luis Donaldo ya rompió con el senador Samuel García: “Necesitamos proyectos congruentes y no caprichosos”. Y quiere perfilarse para encabezar una alianza con los albiazules: “La gente, por razones naturales, vería mucho mejor una alianza entre Movimiento Ciudadano y Acción Nacional a cualquier otro tipo”.

Samuel quemó sus naves al clamar que MC iría sin alianza. Por otro lado, Mauro Guerra, el dirigente panista (Raúl Gracia), se congratuló por las declaraciones, y decisiones, de Colosio. En una negociación por venir, a Colosio, Pérez y Gracia les conviene este escenario. El PAN sigue siendo aún una marca en Nuevo León.

Los medinistas, excluyentes, ahora sufren. La ambición del dueto Rodrigo Medina-Francisco Cienfuegos los agotó. Es tan intensa la pretensión de ganar la alcaldía de Monterrey que no les importa sacrificar a Adrián de la Garza quien ya fue vetado por el PAN, menos por Chefo. Es imposible que Adrián encabece una alianza con los panistas, por eso surgió la figura de César Garza Villarreal, el alcalde de Apodaca.

La construcción de una alianza PRIAN sigue vigente. La única salida de los medinistas es que sigan con su plan original e ir solos, con Adrián a la gubernatura y con Paco a la alcaldía de Monterrey. La política de conflicto acarrea desencuentros, sobre todo cuando predominan los negocios encima de la política.

César Garza Villarreal requiere trabajar muy duro para lograr acuerdos. Para él, en este momento, el PAN es la clave. Tendría que destruir la alianza Chefo-Paco o ceder la alcaldía de Monterrey a Raúl Gracia y Víctor Pérez. Y en esto de las coaliciones, todos van tarde.