Uno de los rituales o costumbres más conocidas para recibir al año nuevo son las tradicionales uvas, donde la media noche del 31 de diciembre al escuchar el sonido de las campanas que marcan la llegada de Año Nuevo, muchos mexicanos comienzan a comer 12 uvas.

Con cada una de estas 12 uvas las personas piden un deseo o piensan en los propósitos por alcanzar en 2021.

El origen de esta tradición tiene varias teorías, que se remontan al siglo XIX en España.  

Según el libro “España”, del periodista estadounidense Jeff Koehler, existen dos teorías sobre los orígenes de esta antigua costumbre.

La primera se remonta a la década de 1880. Según diarios de la época, la clase burguesa española, imitando a la francesa, comenzó a celebrar Nochevieja comiendo uvas y tomando vino espumante.

“Poco tiempo después, esta costumbre fue adoptada por ciertos madrileños que iban a la Puerta del Sol para oír las campanas de la medianoche y, muy probablemente con ironía o como burla, comer uvas al igual que la clase alta”, escribe Koehler en un artículo para la radio estadounidense NPR.

La segunda teoría sitúa los orígenes unas décadas después, en 1909. Ese año los productores de Alicante, en el sureste de España, tuvieron una cosecha excedente de uvas blancas de la variedad típica del lugar, llamadas Aledo.

Al bajo precio del producto se sumó la forma creativa de venderlo. No en vano hasta hoy en día son conocidas como las uvas “de la buena suerte”.

Si bien en España uno puede encontrar 12 uvas Aledo envasadas especialmente para la ocasión, en algunos lugares de América Latina, como no es temporada de alta de esta fruta, la costumbre derivó a comer pasas.

Con el pasó de los años, esta costumbre llegó con la Conquista de manera oral a suelo mexicano, así como a diversos países de habla hispana como Venezuela, Argentina, Ecuador, Perú, Chile y Colombia. 

Según la tradición, en la mesa se colocan 12 uvas delante de cada comensal que simbolizan los 12 meses del año y deben comerse con cada una de las campanadas del reloj. 

Además, se cree que aquellos que se terminen las 12 uvas en los primeros 60 segundos del Año Nuevo tendrán buena suerte durante los siguientes 365 días.