Dos lobos grises mexicanos en peligro de extinción y sus siete cachorros fueron enviados a México por el ABQ BioPark, un zoológico ubicado en Nuevo México, Estados Unidos, como parte de la lucha por la conservación de esta especie.

Funcionarios del parque confirmaron que los lobos fueron cargados en cajas y transportados hacia México la semana pasada, para posteriormente ser entrenados con el objetivo de que sobrevivan por su cuenta, y liberados en la naturaleza. Sus fotos han provocado ternura en redes sociales.

Esto marca la primera liberación internacional de una manada de lobosgrises enfocada en la conservación de una población salvaje como esta, gracias a que el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidosha trabajado durante décadas en su recuperación.”Estamos emocionados y tristes al mismo tiempo. Es el sueño de un zoológico ayudar directamente a una especie en peligro de extinción. Es aún más poderoso y conmovedor para nosotros que sea nuestro amado lobo al que estemos ayudando”
ABQ BioPark.

Los lobos seleccionados demostraron ser una familia fuerte, pues tanto el macho como la hembra se conectaron rápidamente en el proceso de apareamiento: tuvieron su primera camada de tres cachorros en 2019, marcando los primeros cachorros nacidos en el zoológico en 15 años, y su segunda camada de siete cachorros llegó en mayo de 2020.

Desafíos del lobo gris mexicano

Ya cruzada la frontera, los lobos fueron conducidos hasta una “escuela salvaje” cerca de la Ciudad de México, donde se les enseñará a cazar antes de ser liberados para acompañar a una subespecie del lobo grisoccidental que ha enfrentado diversos desafíos para permanecer; entre ellos que los ganaderos y los residentes rurales denuncian un récord en la matanza de ganado.

En consecuencia, los administradores de vida silvestre federales y estatales han establecido varios escondites de alimentos en Arizona y Nuevo México para evitar que los lobos se aprovechen del ganado. Y es que hay más lobos mexicanos en libertad ahora que en cualquier otro momento desde que fueron casi exterminados hace décadas. Tan sólo en la Sierra Madre Occidental de México se han contabilizado 30.