Después de un largo periodo de estudio, el Congreso del Estado aprobó finalmente reformas a la Ley Ambiental que prohíbe a las pedreras usar agua potable o potencialmente potable para cualquiera de sus procesos de extracción pétrea.

La diputada Ivonne Bustos Paredes dijo que esto era necesario pues ya no pueden permitir que agua para el consumo humano se siga despreciando.

Nuevo León es una entidad que sufre permanentemente estrés hídrico, hoy en día lo vemos de manera grave al ver los bajos niveles que tienen nuestras presas, además todo el consenso científico indica que el futuro próximo estará lleno de incertidumbre y escasez de agua, no solo en México sino en el mundo, es por ello que el ahorro del líquido en todos los frentes es vital para la sostenibilidad a mediano plazo”.