POR VERÓNICA MALO GUZMÁN

@maloguzmanvero

Me quedé muy quietecita en aquella
Terrible oscuridad
Y una mano ¡ay!, ligerita
Me palpó con confianza y libertad
Si el peligro estaba arriba
Acá abajo la cosa andaba peor
Fue tan fuerte la ofensiva
¡Ay!… Qué me sucedió
Con el apagón… qué cosas suceden
Qué cosas suceden… con el apagón
Con el apagón… qué cosas suceden
Qué cosas suceden… con el apagón
// Yuri

No alumbres, que oscurece.
// Dicho

Un apagón más, acompañado de varios otros cortes y de muchos pretextos que siempre están de más.

El primero: decir que solo 400 mil usuarios habían sido afectados. Cuando las quejas empezaron a arreciar, la CFE aceptó que se trataba de 4.7 millones de clientes quienes se quedaron sin electricidad. 12 veces lo informado en un principio.

Al escribir estas líneas, el servicio ya se había restablecido para el 79% de los usuarios.

Luego, el director general de CFE Energía, Miguel Santiago Reyes Hernández, dio como pretexto que todo ello se debía a las bajas temperaturas en Texas, EEUU, lo que afectó la importación de gas natural a México, dado el congelamiento de ductos y yacimientos.

Ahora sabemos que el “congelamiento” se debió más bien a la falta de pago de la CFE. Uno que la Comisión no realizó en su momento para asegurar coberturas en el precio del gas natural. Esto es, sí había disponibilidad de gas, pero la CFE no quiso o no pudo comprar el gas natural a los precios que se ofertaban.

Pero el galimatías dado por el director, sirvió para volver un problema recurrente de apagones en un botadero de culpas, obviamente destinadas a ser asumidas por todos menos quienes hoy administran la compañía.

Las excusas llegaron al paroxismo cuando se culpó a la iniciativa privada de lo invertido en los últimos años en el sector eléctrico, olvidando que la peor época de apagones ha sido estos dos últimos años, bajo la égida de la 4T, ya después de la denostada época neoliberal. Y que parte del problema ha sido la negativa rotunda del gobierno federal en invertir en almacenamiento de materia prima, mientras que se impide a la IP hacer eso mismo.

Si bien hubo una suspensión de gas natural desde Texas por las fuertes nevadas, eso no es justificante para el apagón que se tuvo. El problema en realidad es una falta de planeación y ante todo, falta de capacidad energética, particularmente en el ámbito de la distribución, por parte de la CFE.

No se olvide que este apagón es el segundo en magnitud en menos de dos meses. Esta falla tuvo de pretexto el clima, como la de aquel momento una quemazón falsa. La realidad en ambos casos es otra.

Queda evidenciado lo frágil y vulnerable que es la CFE hoy en día, en esta administración federal, al no tener previstas reservas de materia prima para poder funcionar al menos un día cuando se presenten contingencias naturales —como fue esta— o sabotajes.

Pero hay algo peor que las autoridades no han dicho: ¡es la misma Comisión la que suministra de gas natural a las plantas que quedaron sin este insumo!

Y el proponer como solución a este problema la necesidad de “fortalecer” a Pemex, es no entender el tamaño de los cortes de electricidad, además de otro pretexto para insistir en la utilización de energías fósiles y altamente contaminantes, aduciendo que con ello se podrá garantizar la confiabilidad del sistema eléctrico nacional. La solución solo abonará al problema.

Si en realidad se busca la confiabilidad del sistema eléctrico como parte intrínseca de la seguridad energética nacional, se debe entender de entrada que el Estado no puede basarse en un solo tipo de materia prima para generar energía. Y que, como tal, se debe ampliar el abanico de fuentes de energía, a precios competitivos, y de forma constante y sustentable.

El apagón del día de ayer que tuvo repercusiones en la noche hasta Toluca y municipios de Puebla e Hidalgo, es la punta del iceberg del mal manejo de la CFE y la política energética en nuestro país.

Mientras el resto del mundo se enfoca en incrementar paulatinamente la producción de energías renovables, en México se insiste en usar combustibles fósiles.

Hay mucho que señala el nivel de falsedad y pretextos dados en este —el más reciente— apagón que impactó a millones de usuarios. Valga señalar algunas mentiras construidas por la 4T.

  • Tenemos exceso de gas natural. Manuel Bartlett.
  • Tenemos exceso de generación de energía eléctrica. Rocío Nahle.
  • Los combustibles le dan estabilidad al sistema. Carlos Morales Honesto (director de operaciones de CFE).
  • No habrá más apagones. Andrés Manuel López Obrador.

Seguramente hoy en la mañanera escucharemos más pretextos y medias verdades; explicaciones superficiales o asuntos complejos que solo dan luz a lo oscuro de todas las mentiras. Un apagón más, y siempre habrá pretextos.