Por Eloy Garza González

En respuesta a un artículo que ni siquiera escribí yo, Sergio José Gutiérrez, “supersabio” de redes sociales de Clara Luz Flores, me mandó a un joven llamado Jesús Elizondo.

Sergio José Gutiérrez me hace dos advertencias: la primera, que a un consultor político “nunca se le pega”: que en todo caso se le pega a los políticos o a los candidatos, no a los consultores.

La segunda advertencia es que Sergio José maneja redes sociales contra adversarios y que “convendría que le revelara la fuente que me confió esa información que exhibe a Sergio José”.

A ver, vamos por partes. Supongo que “pegar” es para Sergio José sinónimo de “criticar”. Pues bueno, quien está en una campaña, haciendo cosas electorales, está sujeto a ser criticado. Así de simple.

Y no solo eso. Roger Stone, por ejemplo, consultor político de Donald Trump, estuvo en la cárcel por delitos electorales. Y un caso similar al de Stone, es el de Steve Bannon.

Por otra parte, nada más a Sergio José se le ocurre pedirme que le revele la identidad de una fuente. Y peor: advertirme que como consultor maneja “redes sociales” contra adversarios. ¿Y a mí qué?

A este joven, Jesús Elizondo, junto con otros amigos suyos, yo le presté mi restaurante para que hiciera sus eventos políticos en favor de la democracia y del debate público.

Y el propio Sergio José estuvo en mi restaurante platicando sobre sí mismo (fue la única vez que lo traté) con una egolatría desbordante y sobre cómo se jodió a muchos mandatarios latinoamericanos en redes sociales. ¿Y a mí qué?

Así que Sergio José tiene que saber de una vez por todas que jamás revelaré la identidad de una fuente periodística, que los consultores pueden ser criticados tanto como los políticos y que las amenazas a un periodista de quemarlo en redes, me hacen a mí y a mis demás colegas, lo que el viento a Juárez.