Por Javier Treviño

@javier_trevino

Ni una coma le cambiaron. Diputados y Senadores de Morena, junto con sus aliados, complacieron al Presidente. En la teoría clásica, la “división de poderes” es un sistema eficaz de frenos y contrapesos para que la democracia funcione. En los países modernos, más que una división de poderes, se trabaja con instituciones separadas que comparten poder. Lo grave es cuando una sociedad vive una aparente división de poderes en donde uno o dos se someten a la voluntad del tercero.

No se esperaba que el Senado de la República procesara una iniciativa trascendental para el futuro de México en dos días. El Consejo Coordinador Empresarial había planeado con anticipación e inició ayer un foro virtual, “Electricidad para el futuro de México”.

Diálogos sobre la Industria Eléctrica

En un formato atractivo, se planteó un diálogo entre expertos para informar a la sociedad las graves implicaciones negativas de la aprobación de la nueva Ley de la Industria Eléctrica.

Ayer (miércoles 3 de marzo) se llevaron a cabo las primeras dos mesas y hoy (jueves 5 de marzo) se transmitirán las otras dos.

Usted puede entrar al foro, aquí.

O ver las mesas por YouTube

La situación actual de la Industria Eléctrica

En la primera mesa, se analizó la situación actual de la industria eléctrica. Los expertos respondieron a las preguntas: ¿Cuál es la situación real del sector? ¿Hay elementos de mejora? ¿Cuáles son las necesidades de infraestructura para generación, transmisión y distribución? ¿Cómo se comparan los costos de generación? ¿Cuáles son los mejores modelos para producir y abastecer a los mejores costos y con las mejores tarifas? ¿Es importante la participación privada? ¿Para qué sirve la competencia? ¿Cómo se puede ayudar a aligerar finanzas públicas? ¿Podemos lograr una generación más barata? ¿La participación privada está subsidiada? ¿Cuáles son los mitos y realidades? ¿Cuál es la lógica del despacho actual? ¿Tiene sentido cambiarnos al despacho propuesto por la iniciativa? ¿Aumentaría el costo por el cambio? ¿Realmente necesitamos la reforma propuesta?

Participaron Rosanety Barrios, César Hernández Ochoa, Paul Alejandro, Verónica Irastorza, Casiopea Ramírez, José Villalobos, Antonio Noyola, Luis Miguel González, la Senadora Nancy de la Sierra y Silvia Hernández.

En la segunda mesa se analizaron los impactos ambientales, sociales y de salud pública de la reforma.

Compararon la composición por tecnología del despacho actual con la que implicaría la reforma. El incremento en el consumo de combustibles. El papel de las renovables en el sistema. Y respondieron a las siguientes preguntas: ¿Por qué es importante el sector eléctrico para alcanzar las metas del Acuerdo de París? ¿Qué acciones deben tomarse para alcanzar esas metas? ¿La reforma contribuye a ese objetivo? ¿Cuáles serían los impactos ambientales del aumento del uso de los combustibles fósiles? ¿Qué impactos podría tener en la salud? ¿Cuál es el impacto social de la industria eléctrica? ¿Qué contribuciones tienen hoy las empresas a las economías locales? ¿Cómo impactaría la reforma al empleo y los ingresos de las familias?

Participaron David Shields, Alicia Landín, Roberto Newell, Víctor Ramírez, Alberto Bello, Abril Moreno, José Ramón Ardavín, Antonio Mediavilla, Teresa Souza.

Hoy jueves se llevarán a cabo dos mesas más. A las 9 de la mañana se iniciará con la mesa sobre los impactos económicos de la reforma, el efecto en las finanzas públicas y en los consumidores industriales y domésticos.

Se intentará responder a las siguientes preguntas: ¿Qué impacto tendría la reforma en las finanzas de la CFE? ¿Cuál es la situación financiera real de la CFE? ¿Dónde y por qué tiene pérdidas y ganancias? ¿Cuáles serían las alternativas para recuperar esos costos? ¿Tarifas? ¿Subsidios cruzados / fiscales? ¿Cuál sería el impacto que tendría un aumento en las tarifas para el sector productivo en el mediano y largo plazo? ¿Cuál será el impacto sobre los precios de productos y servicios para las familias? ¿Qué efectos de mediano plazo podría tener la reforma sobre la misma CFE? ¿Cómo se afectaría al presupuesto de egresos si hay más subsidios? ¿Qué costos de oportunidad social tendría? ¿Qué tanto afectaría a las finanzas públicas? ¿Qué efectos tendría la reforma sobre la inversión privada en el sector y en el resto de la economía? ¿Podría afectar la calificación crediticia del país? ¿Qué modelos permitirían costos más eficientes y mejores tarifas?

En esta mesa participarán Francisco Salazar, Lourdes Melgar, Eduardo Pérez Motta, Montserrat Ramiro, Carlos Hurtado, Régulo Salinas, el Senador Gustavo Madero, Alicia Salgado y Alberto Jones.

Y de 11 a 1 pm, la mesa 4 analizará los impactos jurídicos de la reforma propuesta, tanto en México como en sus relaciones internacionales. Se verán el tipo de violaciones legales que implicaría la reforma. Implicaciones en el marco constitucional, legal y normativo mexicano. Vías jurídicas y consecuencias. ¿Qué cursos podrían tomar las diferentes vías jurídicas? Impactos en tratados internacionales en materia de inversión y de comercio. Estimaciones del costo para el sector productivo y para el gobierno del uso de las vías jurídicas tanto en el ámbito mexicano como internacional. ¿Qué otras afectaciones se generarían como resultado de las posibles violaciones? Afectaciones con socios comerciales y de inversión. ¿Posibles represalias?

Aquí escucharemos a Francisco Valdés, Leonardo Curzio, Francisco González de Cossío, Gabino González Santos, Pedro Reséndez Bocanegra, Juan Carlos Baker, Carlos de María y Campos, Cynthia Bouchot, la Senadora Claudia Ruiz Massieu y Fernando Rodríguez Cortina.

Desde el 1 de febrero, cuando se dio a conocer la iniciativa preferente del Presidente de la República para reformar la Ley de la Industria Eléctrica, las organizaciones del sector privado han desplegado un ejercicio de responsabilidad.

A través de expertos, elaboraron un análisis muy serio sobre el sector eléctrico nacional. Lo compartieron con las autoridades. Se reunieron con altos funcionarios del Poder Ejecutivo. Expusieron sus preocupaciones y propuestas ante Diputados y Senadores.

La preocupación es que se aprobó una iniciativa preferente en perjuicio de la gente y traerá como consecuencia un daño a la misma CFE. Las reformas a la Ley de la Industria Eléctrica serán llevadas a los tribunales nacionales e internacionales. Serán motivo de páneles y arbitrajes.

Se tendrían que haber sentado a la mesa a los principales afectados. Cabe recordar aquí que el 75% del consumo de la electricidad se dedica a los sectores productivos que requieren precios competitivos en el suministro eléctrico.

Son estos usuarios industriales y comerciales los que hacen posible que los productos y servicios lleguen a todos los mexicanos. Si los costos de producción se incrementan, subirán los precios finales para las familias mexicanas, ya afectadas por la crisis.

Esta reforma generará un costo anual a la CFE de más de 70 mil millones de pesos. ¿De dónde saldrá ese dinero? Que nadie se haga ilusiones. La reforma no reducirá las tarifas eléctricas. Peor aún, generará costos adicionales que, o serán subsidiados con el dinero que pagamos con nuestros impuestos, o se verán reflejados en un aumento de 20% en las tarifas industriales.

Es una pésima política pública. En lugar de emplear la creatividad de los empresarios para innovar, tendrán que dedicar la mayor parte de su tiempo a litigar. La reforma es también un atentado contra el medio ambiente y la salud de los mexicanos pues la electricidad será producida de manera mucho más contaminante. Esta reforma no beneficiará a los usuarios. Construye un espejismo de falsos beneficios para la CFE. En el mediano plazo serán más dañinos para la empresa productiva del Estado.

Los legisladores se sienten satisfechos porque no cambiaron ni una coma de lo que les envió el Presidente. Su irresponsabilidad llevará a que el país se quede en puntos suspensivos.