Polonia se ha endurecido en permitir a las parejas del mismo sexo adoptar y prohibirá explícitamente la adopción gay, aunque sean padres solteros.

Si bien hasta ahora, Polonia prohíbe a las parejas del mismo sexo adoptar niños juntos, ahora se endureció y no dejará adoptar a gays si porque sean padres solteros.

Así lo plantea una nueva ley de un partido gobernante nacionalista que ha hecho de las políticas antigay una parte importante de su plataforma de gobierno.

Prohibición explícita a la adopción gay en Polonia

En Polonia, se prohibirá adoptar niños a parejas del mismo sexo, incluso como padres solteros, según una nueva ley del partido gobernante nacionalista que ha hecho de las políticas contra la comunidad LGBT+ una parte importante de su plataforma.

Aunque Polonia ya prohíbe a las parejas del mismo sexo adoptar niños juntos, algunas familias pudieron eludir esta prohibición al hacer que un miembro de una pareja adoptara niños de forma individual.

Al respecto, el viceministro de Justicia, Michal Wojcik, comentó que se prepara un cambio en el que las personas que convivan con una persona del mismo sexo no puedan adoptar un niño, “así una pareja homosexual no podrá adoptar“.

De esta manera, dijo que las agencias de adopción que realizan verificaciones de antecedentes deberán prestar “especial atención” a si una persona soltera que busca adoptar está viviendo en una relación homosexual.

La agencia Reuters hace notar que las restricciones en Polonia a los derechos homosexuales, que se están imitando en Hungría, han puesto a Varsovia y Budapest en un rumbo de colisión con la Unión Europea.

Polonia tiene “zonas libres de LGBT”

Polonia se endureció en permitir la adopción a parejas del mismo sexo, por lo que prohibirá explícitamente la adopción gay, aunque sean padres solteros.

La nueva ley es del partido gobernante nacionalista que ha hecho de las políticas contra la comunidad LGBT+ una parte importante de su plataforma.

Incluso, en los últimos dos años, más de 100 pueblos y ciudades de Polonia se han declarado “zonas libres de LGBT”, a lo que la Unión Europea ha respondido amenazando con retener algunos fondos europeos, que el gobierno polaco se ha ofrecido a reemplazar.