Por Jorge Narváez.

De la mala racha de Tigres ¿Quién tiene la culpa?, ¿Tuca o los jugadores? Quizá la respuesta no la conoceremos, pero sí estamos seguros que ambos comparten un porcentaje de la culpa.

Se le culpa a Ricardo Ferretti por el parado táctico en cada partido. Se le cuestiona que incluya a jugadores que ya no tienen una buena calidad de juego y por la decisión de dejar en la banca a otros jugadores que son considerados por la afición como extraordinarios y la solución a los malos resultados.

Por otro lado, se señala a los jugadores que son los que juegan, corren, andan detrás del balón, pintean, burlan, pasan el balón, pero no han encontrado el tino para meterla. Algunos juegan en áreas que no les corresponden, como Nahuel Guzmán, que muy adelantado a su área ya van dos goles que le anotan de larga distancia.

Pero nos olvidamos que la directiva también comparte algo de culpa, pues ya se estancó a la hora fichar a jugadores que verdaderamente sean la solución de enderezar el barco. Tuvieron la visión de traer a Carlos González, que sin duda se acoplará al equipo. Empezó bien y aunque en los últimos juegos no ha mostrado su mismo nivel de futbol, es cuestión de tiempo para que pueda volver a ser uno de los mejores delanteros. Pero ya le hace falta a Tigres, es más le urge para ayer, buscar más elementos que puedan ser los suplentes de otros jugadores. Incluso para Gignac. El francés no será eterno, y con eso de estar pensando en ser directivo de la institución hace sospechar que el jugador está cerca del retiro.

Cada que Tigres se enracha en malos resultados aparecen las voces que quieren correr a Tuca, pero a estas alturas hasta fastidia ver esas peticiones que sabemos no van a prosperar, porque el estratega ha firmado una extensión de contrato y eso para una empresa le genera un costo que ya tiene considerado como pasivo. En caso de despedirlo, tendrían que desembolsar más recursos, y por más que sea una empresa grande, salirse de lo presupuestado siempre trae consecuencias negativas o desbalance en finanzas. Claro que, si los resultados empeoran para el otro torneo, sin duda que la directiva tomará cartas en el asunto y veríamos el fin de la era de Ricardo Ferretti. Ojalá también lo consideren para cubrir un puesto dentro de la directiva.

Despedir a Tuca no será la solución, pero lo que debe de colocar a Tigres en la senda del triunfo será la constancia, no desesperarse, a confiar en sí mismos, tener paciencia y esperar. Sí es una mala racha que enoja a más de uno, pero también se vale tener varias jornadas malas. En cambio, modificar la planilla de jugadores puede generar un nuevo cambio que percuta en el marcador final de los partidos.

Tigres sin duda está en crisis, aunque Tuca lo niegue. Se le complica marcar goles, los jugadores no logran concentrarse, y a eso se le llama crisis.

Fotografía: Tigres/ ONCEdiario

@SoyJorgeNarvaez