La Universidad de Oxford dio a conocer este jueves 25 de marzo, que se dará inicio a un estudio clínico en el cual se investigará el nivel de respuesta inmune contra el coronavirus Covid-19 que tiene la vacuna que desarrolló en conjunto con la empresa AstraZeneca, pero en una versión de spray nasal.

De acuerdo con lo informado por la Universidad de Oxford, los ensayos de la versión nasal de la vacuna contra el Covid-19 de AstraZeneca, será probada en un grupo de 30 personas voluntarias, cuyas edades se explicó, serán de entre los 18 y hasta los 40 años.

La institución educativa también destacó que en la fase 1 de los ensayos, se verificarán los niveles de respuesta que tiene el sistema inmunitario al recibir la vacuna.

Vacuna se aplicarán con dispositivo de pulverización intranasal

Se explicó que en los ensayos también se llevará a cabo un seguimiento y monitoreo de seguridad, además de que se estudiarán las posibles reacciones adversas que podría tener dicha versión de la vacuna.

El investigador que estará a cargo del estudio, Sandy Douglas, señaló que la vacuna se administrará por medio de un dispositivo de pulverización intranasal.

Vacuna en spray nasal podría lograr mayor aceptación

Sobre las razones del estudio, el especialista dijo que la forma de administración de la vacuna de AstraZeneca podría tener más beneficios para las personas, pues consideró que podría representar “menos trauma” y por lo que podría significar “una mayor aceptación del tratamiento en varios grupos de la población”.

“Los aerosoles nasales se han empleado con éxito para otras vacunas, por ejemplo, en la vacuna contra la gripe que se usa en las escuelas del Reino Unido (…) Se trata de un primer paso importante para aumentar nuestra gama de opciones para reducir la propagación y el impacto de COVID-19 a nivel mundial.”

Sandy Douglas

La vacuna contra el Covid-19 que fue desarrollada de manera conjunta por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, ha pasado por varias dificultades durante su etapa de aplicación, en especial en diferentes naciones europeas.

Lo anterior debido a que en países como Dinamarca, Austria y Noruega, las autoridades sanitarias determinaron suspender por unos cuantos días su administración, tras la muerte de algunas personas, así como casos de coágulos de los que finalmente, no terminaron por demostrarse que ocurrieron por causa del fármaco.

Fotografía: UN