Por José Jaime Ruiz

ruizjosejaime@lostubos.com

@ruizjosejaime

No hay que creer a pie juntillas la encuesta que publica El Norte/Reforma el día de hoy sobre las elecciones a la gubernatura en Nuevo León. Alejandro Junco de la Vega es el adversario mediático más importante del presidente Andrés Manuel López Obrador, ergo, adversario de Clara Luz Flores Carrales, la candidata de Juntos Haremos Historia. Y, sin embargo, la encuesta del “desplome” tiene algunos datos interesantes.

En primer lugar, el equipo de Clara Luz tendrá que evaluar si lo suyo es una baja o un desplome, como lo pretende la conclusión de la encuesta. Lo cierto, hasta hoy, es que Flores Carrales tuvo una baja importante porque de puntera, siguiendo los resultados del estudio demoscópico, cayó al tercer lugar. Los optimistas del equipo de Adrián de la Garza Santos podrían direccionar su optimismo no en lo positivo sino en la evaluación de lo negativo: Adrián, después de las escaramuzas, no avanzó, cayó un punto.

Adrián de la Garza siguió estancado, su tendencia es la inmovilidad. El intercambio de campaña negativa con Flores Carrales no le ayudó, al contrario, catapultó al candidato de Movimiento Ciudadano, Samuel García Sepúlveda quien, disruptivo, aprovechó el río revuelto para obtener ganancia de pescador.

¿Qué le pasó a Clara Luz? El golpe de timón en su estrategia de campaña. Si no viene la judicialización en contra de Adrián de la Garza y del candidato priista a Monterrey, Francisco Cienfuegos, de nada sirvió el video de Flores Carrales en contra de De la Garza Santos donde lo acusa de corrupción o, al menos, solapar la corrupción del sexenio de Rodrigo Medina de la Cruz cuando Adrián fungió como procurador.

Al filtrar las fotos de la boda de Clara Luz teniendo como padrino al mismísimo Medina de la Cruz, el golpe en contra de Adrián se diluyó: Adrián nada hizo para combatir la corrupción, pero Clara Luz hizo lo reprobable, es decir, tener como testigo presencial al impresentable Rodrigo Medina quien seguirá en la boleta, pero ahora favorecerá a Samuel García, no a Flores Carrales.

El error más grave no ha sido querellarse con el comediante Marco Polo ni asumirse como la candidata de Morena, el error más grande ha sido la mentira de Flores Carrales al negar que conocía a Keith Raniere, el líder de la secta sexual, para luego ser sorprendida en un extenso video con el depredador. Clara Luz sabía del video con Raniere; Clara Luz sabía que iban a usar su boda y el padrinazgo de Rodrigo Medina. Sus errores son los aciertos de sus contrincantes.

De 33 puntos que tenía en marzo, Clara Luz bajó a 19 puntos en intención de voto, según la estadística presentada. De 8 puntos, Samuel García brincó a 23 y, ya que Adrián de la Garza bajó de 30 a 29, la conclusión es que la intención de voto se trasvasó de Clara Luz a Samuel quien es el único de los candidatos más importantes en obtener una tendencia en extremo positiva.

El candidato panista, Fernando Larrazabal, tendrá que relanzar una campaña de propuestas y de golpeteo, balancear esa estrategia, no lo queda de otra. La condición de Adrián de la Garza no es la estabilidad, es el estancamiento. Clara Luz, repensar su estrategia de campaña negativa. Samuel, aprovechar el impulso, ir por el voto útil y no cometer los errores del año pasado que lo hundieron en las preferencias.

Total, ¿esta elección ya se coció? Para nada…