Por Félix Cortés Camarillo.

La indiscutible habilidad del presidente López para idear, y de sus secuaces para ejecutar, una política de constante distracción para mover la atención de los mexicanos lejos de los problemas reales del país que gobiernan, está a punto de destrozar estructuralmente a México.

La rifa-no rifa del avión-no avión, el caso Lozoya que ya se nos olvidó, la promesa de no gasolinazos, el pleito cotidiano con Krause y Aguilar Camín, las denuncias de los medios corruptos -“con algunas excepciones”-, la exigencia de que España y el Vaticano le pidan perdón a su gobierno, el montaje de la detención de la francesa Cassez y sus cómplices secuestradores, y tantas paparruchadas más, les han funcionado de maravilla.

No nos dejan pensar en la campaña de vacunación que no avanza porque no hay vacunas, la economía estancada que aseguran va a crecer a más del cinco por ciento este año, la violencia que, como la humedad, silenciosamente -a veces no- se está apoderando del territorio nacional y la notable militarización de México son algunas de las realidades de las que no tenemos tiempo de percibir y asimilar.

Pero ahora la ofensiva va en serio.

Explícitamente, la meta de la cuarta simulación es afianzar la mayoría en ambas cámaras del Congreso a favor de Morena. Y si se puede, incrementarla, para hacer de la Constitución su calzoncillo favorito. Como todo indica que eso es poco probable, López Obrador y sus compinches acuden a la marrullería del futbol llanero, cuando un equipo no tiene las de ganar aseguradas: desconoce al árbitro y se lleva el balón. Esto es, cancela el partido.

Yo desconozco los vicios o virtudes de Raúl Morón Orozco y Félix Salgado Macedonio, que el presidente López quiere que gobiernen en su nombre Michoacán y Guerrero. De sus virtudes tengo muchas dudas y de los vicios muchas sospechas fundadas, pero ese no es el tema.

El asunto es que ambos incidieron en fallas en los procesos electorales nacidos de la prepotencia que su jefe inspira. El Instituto Nacional Electoral, de acuerdo a leyes que nos gusten o no son leyes, les ha suspendido el registro como candidatos a sus gubernaturas; ellos acudieron al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, que con la complicidad de su presidente José Luis Vargas, regresó el expediente al INE sugiriéndole que la sanción es excesiva.

Hasta ahí todo iba en los cauces de la burocracia, que deben ser los de la legalidad. Pero los señores Morón y Macedonio, hartos de ella, lanzaron la amenaza de todos tan temida: “si no estamos en la boleta, no hay elección” proclamó el presunto violador de Guerrero tras hacer una consulta a mano alzada. O, como dijo el líder de Morena, el INE o se doblega o desaparece.

¿Qué se sigue? ¿Se van a rendir las autoridades electorales? Lo más probable es que el presidente López de un golpe de estado incruento pero trágico. La situación no es de risa.

OBSERVACION para la mañanera, porque no me dejan entrar sin tapabocas: Don´t mess with Texas, dicen los tejanos; como ya sé que usted no habla inglés le traduzco: no te metas con Texas. Los tejanos son especiales, como los regios son especiales. Podemos hacernos guajes con el hecho de que usted viole la ley y se meta en las elecciones del 6 de junio en todo el país. Pero meterse a Nuevo León es otra cosa; además, en Nuevo León no se le quiere demasiado, señor presidente López.

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